La factura técnica de la película es impecable, tiene abundantes efectos especiales, buen ritmo, disparatadas pero deliciosas actitudes de sus personajes, gran protagonismo de los ‘minions’ y un detalle que se intensifica en las producciones para chicos.
Filme ambiguo, transposición absolutamente personal de un director que uno puede odiar o amar, pero que da una versión irresistible, kitsch a veces, elegante otras, musicalmente llamativa.
El filme de Zack Snyder destaca por sus impresionantes efectos visuales, mantiene el respeto por la historia original y presenta una dosis de sombra y melancolía que puede desconcertar a los admiradores del superhéroe, quienes están acostumbrados a los brillos y la amplia gama de colores de las películas anteriores.
La película presenta una conmovedora historia que tiene un gran significado para los argentinos y, gracias a su autenticidad local, puede alcanzar un merecido éxito a nivel internacional.
La película se distingue principalmente por una abundancia de efectos especiales y recursos cinematográficos, lo que indica que el mercado comercial ha disminuido y que todos deben abarcar múltiples roles.
Los personajes son visualmente atractivos y algunos resultan bastante graciosos, sobre todo los animales. La intensidad de los colores y su diversidad también están dirigidas a un público más joven, al igual que las locaciones y el ritmo.
Un tanto extensa, pero con buen ritmo es un filme especialmente dirigido a los más chicos de la familia, que podrá ser visto con placer por los más grandes.
La película cuenta con todos los elementos esenciales que un aficionado al género puede esperar: acción trepidante, abundante violencia, efectos especiales impresionantes y secuencias espectaculares que generan suspenso.
Tene formato tradicional, es visualmente atractiva y transmite mucha energía adolescente. Incluye todas las canciones de la banda y puede disfrutarse de la simpatía de sus jóvenes integrantes.
La película presenta un ritmo agradable, con personajes carismáticos, algunos momentos graciosos y una buena dosis de acción, todo enmarcado en una narrativa sencilla que respeta la historia del chico salvaje adoptado por los monos.
Tiene un muy buen ritmo y permite explorar los nuevos shows juveniles actuales, que abundan en parafernalia digital, llenos de coloridos elementos visuales, música vibrante y una rica narrativa de fondo.