La película resulta entretenida, presenta efectos especiales de alta calidad y logra crear una atmósfera creíble y aterradora. Sin embargo, pierde parte de su impacto una vez que se revelan las distintas apariencias de los espíritus. Como suele suceder, lo que se muestra claramente, por más grotesco que sea, deja de causar temor.
Filmada de manera convencional, la película se presenta sin sorpresas y ofrece información sobre el personaje a través de secuencias que son casi como destellos básicos y poco explicativos.
Nada nuevo brilla esta vez bajo el sol y la sombra de la dupla Burton- Depp. La trama carece de unicidad, los subtemas son descontrolados y simplones, los chistes nada del otro mundo, lo que sí se ofrece es una interesante parafernalia de efectos especiales.
Como el mejor cine de David Cronenberg, Hollywood sorprende con una criatura genéticamente modificada, que enfatiza el horror con música de la cellista islandesa Hildur Gudnadottir y una soberbia composición del próximo ganador del Oscar, Joaquin Phoenix.
La película del hawaiano Destin Cretton no innova en cuanto a otros filmes de temática legal, pero tiene el aporte de los estupendos actores Michael B. Jordan y Jamie Foxx, que "reman con destacable sincronización".
Un itinerario de locura, diversión, entusiasmo por la música, permite disfrutar de un movimiento que pocas veces fue tan bien mostrado con su carga de subversión e ingenuidad.
Sin duda, hay una gran cantidad de acción, con combates interestelares en tierra y una considerable dosis de efectos pirotécnicos. Sin embargo, lo más destacable del filme es su enfoque en lo humano, lo que aporta tanto solidez como ternura a la película.
Imponentes efectos especiales y una particular sensibilidad para narrar una increíble odisea caracterizan 'A la deriva', filme que se ve con interés y agrega puntos a las habituales historias de supervivencia.
Con momentos de tensión y escaso suspenso, es correcta en sus aspectos formales y presenta una música atractiva. "Aires de esperanza" logra despertar un interés moderado.
Una característica del estilo de Ana García Blaya es la fluidez de su relato y la utilización de videos caseros que ablandan la historia y le dan toques de autenticidad.
Si el director Oliver Hirschbiegel quería acceder a la auténtica intimidad de Lady Di, su intento se quedó a medias. Sin embargo, si su objetivo era narrar una historia de amor, entonces ha conseguido lo que se proponía.
Tiene un estupendo montaje, ritmo efervescente y una deslumbrante fotografía. (...) Para los que aman las artes marciales, el horror y la desmesura, esta es la película ideal.