Se mueve con toda la rapidez que puede y suele ser asombrosa. Pero si dejas de lado sus movimientos habilidosos te queda otra historia masculina en la época del #MeToo.
Tal vez lo más alentador de esta intrigante pero imperfecta versión de las aventuras del joven Norman Bates es que, mientras otras series enganchan a los espectadores a través de giros rápidos, ésta se toma su tiempo para responder
No es un buen drama; es torpe, melodramático y se toma a sí mismo demasiado en serio. No obstante, expresa una idea implacable en vísperas de las próximas elecciones.
Lindsay Lohan por si sola no puede hacer una película tan mala. Se ve ayudada por un guión que enhebra frases telenovelescas ("No voy a vivir sin ti" "No más MENTIRAS" "No me has perdido, yo te he perdido a ti")
Esta es la clase de serie esencialmente fabricada en un laboratorio para que quieras que triunfe. Pero la mejor versión de este musical de instituto llegará, si es que llega, en su segunda temporada.
Algunos de los personajes secundarios requieren un mayor desarrollo y ciertos pacientes de la semana recurren a clichés. Sin embargo, la actuación de Falco es excepcional y recuerda que solo se encuentran ángeles en la otra vida.
Presenta un tema que nos resulta familiar, pero está ejecutado con emoción al principio de la serie. Durante los episodios del medio parece estar haciendo tiempo.