Vertiginosa, brillante y sinfónica adaptación de Hellboy, protohéroe 'grunge' y farruco que pega un brutal puñetazo en la mesa redonda de tanto viejo rockero marveliano con los royalties en el superbolsillo.
Exótico cruce entre 'La Cenicienta' y 'Rocky' con generosa guarnición de cine social, una bonita y pegadiza historia. Pieza indie bien afinada, soñadora y pícara con una Buckley devorapantallas.
Bluff Brothers destaca por la notable química y el humor entre Perea y León, quienes logran capturar la esencia del esperpento. Su habilidad para transformar lo cotidiano en situaciones hilarantes es admirable y añade un toque especial a la narrativa.
Cada uno narra su propia historia, mezclando recuerdos y leyendas urbanas, mientras que algunos momentos son respaldados por hechos verídicos. Hay escenas que revelan que no todos estaban desconectados de la realidad.
La película logra mantener un tono ligero y divertido. Es como una cama elástica acolchada que nos permite disfrutar sin grandes esfuerzos. Un rato entretenido que, aunque no profundiza en los temas, ofrece una experiencia amena.
Fabulilla de iniciación y fusión de contrarios, esta ópera prima templa y enfila caminos nostálgicos trillados, pero al menos sin destrozar el entorno natural.
La Barbie y el cavernícola plantea una supuesta batalla de géneros que se transforma en un conflicto más tosco y cargado de testosterona que un encuentro de 'gangsta-raperos'.
Ponce presenta una obra debut marcada por la autenticidad y crudeza. La actuación de Sebastián Haro es poderosa y entrañable, mientras que Isabel Ampudia ofrece una interpretación intensa y delicada. La producción, aunque limitada, refleja un compromiso real con el arte.
Sencilla y conmovedora, Drexel evita abordar temas sociopolíticos o exageradamente sentimentales, optando por una historia lineal y clara, que en ciertos momentos recuerda el estilo del cine mudo.
Alterna con salero las gansadas escandinavas y los 'impasses' y callejones dramáticos y hasta románticos a la inglesa. Es una opción entretenida para disfrutar de una tarde.
Logra un mayor impacto y precisión en su primer acto, aunque en su segundo se siente algo abrupto. Se presenta una intrigante trama política con matices agridulces, aunque sus momentos más fuertes no siempre se desarrollan de manera efectiva.
El resultado es una mezcla de ninjas y personajes intrigantes, con Gary Oldman y Mila Kunis brillando en sus roles como antagonista y heroína, aunque se siente algo superficial.