Tolerancia y ajustes de una visión políticamente correcta, alternando descubrimientos visuales con gags de baja intensidad al estilo de Louis de Funès.
Los cineastas manejan con destreza y ocasional brillantez el termómetro de su argumento ocre, dosificando los momentos de sangre, escalofríos y lágrimas infantiles, lo que nos lleva a un desfiladero similar a 'La carretera'.
El resultado de pasar una de las historias más impactantes y poliédricas del género por la turmix del Hollywood actual es tan evidente como frustrante.
Es más sencilla y 'clásica' que simple, y posee la mejor escena de combate de la saga. Balboa, amigo, gracias por volver, aunque, eso sí, ni se te ocurra regresar.
No es más que un entretenimiento inofensivo y algo bobo. Aun así, se insinúa una dimensión más profunda y casi metafísica que, lamentablemente, parece que se explorará en futuras entregas. Se echa de menos, por tanto, una brújula narrativa que guíe la historia.
Material poético-radioactivo que maneja Zeitlin con atrevimiento e inspiración, apoyándose en una cría que deslumbra con su espontaneidad a lo largo de una fábula inevitablemente irregular.
Su director tiene la habilidad de adaptar las entretenidas peripecias de la tropa vikinga a una película que no busca ser demasiado ambiciosa. Destacan especialmente el pirata tartaja y el padre del ingenioso pelirrojo.
Como era de esperar, el espectáculo cinéfilo se queda corto, aunque se destacan algunas críticas al sistema y un dardo hacia las ferias de ganado freak.
Sátira irregular y desaforada. Las situaciones y los gags son certeros en algunas ocasiones, mientras que en otras se sienten como chistes privados poco efectivos. El resultado no es desagradable, pero puede llegar a ser agotador.
Amy Adams y la interpretación de Susan Sarandon como una impresionante bruja con un toque cyberpunk son dos de las gratas sorpresas de este producto eficaz e inofensivo. Una fabulilla simpática que, aunque no destaca por su originalidad, entretiene y cumple con su propósito.
Película con alma de "docu-nada", densa y mercurial, se presenta de manera minimalista, enfocándose casi por completo en el gesto contenido y meticuloso del personaje interpretado por nuestro héroe.