La convivencia entre la ficción implantada y la fiel recreación formal se vuelve por momentos tensa. Dentro de sus marcos, Loving Vincent es entrañable, audaz y contundente.
Consciente de la hipnótica presencia del celuloide que manipula, Volf se mantiene fiel al enigma performático que desafía el lenguaje y la representación. A través de Callas, logra acercar el cine a la música de una manera simbiótica y conmovedora.
Entre tanto análisis superfluo de la codicia, la película revela su esencia en la conexión emocional entre Sam [Spacey] y su perra enferma. Esto muestra que una vida tangible puede tener más valor que los números y porcentajes abstractos.
De ahí que la lógica del pastiche que envuelve a 'Cacería de brujas' no pase de la contorsión de la ceja de Cage, quien así y todo supera el reto y se erige como el único héroe de este abortado experimento, sumando un nuevo hito a su filmografía cada vez más única, riesgosa y solitaria.
A diferencia de los géneros difusos que caracterizaban el primer filme de Disney, en esta ocasión es el policial el que guía la narrativa, que se transforma en un mero títere. 'Los Muppets 2' se convierte en un mecanismo predecible, una obra que se adhiere a sus propias reglas sin ofrecer sorpresas.
El drama de Lonergan se presenta con una exterioridad contenida y una interioridad turbia, funcionando como un ejercicio de naturalismo clásico que no escatima en ofrecer un par de sorprendentes giros.
Linklater, no dispuesto a perjudicar su obra maestra, lo logró una vez más, presentando un "todo" que, lejos de clichés generacionales, lleva a su pareja ya en sus cuarenta por las antiguas ruinas griegas, haciendo que crean en el amor y, al mismo tiempo, lo cuestionen nuevamente.
El mérito de 'Buenos vecinos' radica en retratar esa ruptura total en la vida contemporánea. Además, aborda con humor la idea de que cada etapa de la vida tiene sus particularidades y que, ya sea con un físico esculpido o con unos kilos de más, siempre hay algo valioso que se puede aprender.
Disfraza sus estridencias previsibles de drama de calidad, una fórmula ideal para competir por un par de estatuillas doradas, aunque su sustancia funcione mejor en tablas.
Pone en escena a un dios demasiado real, cuya hija se rebela en búsqueda de nuevos apóstoles. El filme es de un realismo mágico tan literal que funciona como una refutación de lo imposible.
Se aleja de las producciones masivas de baja calidad y se enfoca en un estilo policial más distintivo, similar al que cultivan directores consagrados como Michael Mann y talentos emergentes como James Gray.
La riqueza y profundidad de 'Ánima Buenos Aires' se manifiestan en su variado tratamiento gráfico, lo cual resulta intrigante a lo largo de toda la película. Además, sus momentos poéticos, con un tono casi abstracto, logran cautivar al espectador.