Javier Ocaña

1710 críticas

751 Positivas
531 Neutrales
427 Negativas
1 Sin calificar
Javier Ocaña Diario El País

Una mayúscula sorpresa. Tiene insolencia en su narrativa y en sus diálogos; la rapidez de movimientos, de réplicas y de dinámica argumental de las mejores screwball comedies; un espectacular diseño del 3D, con continuas sorpresas.

Javier Ocaña Diario El País

Extraordinario documental, una apasionante historia narrada en dos tiempos que va mucho más allá de la exploración de la línea que separa la animalidad de la humanidad.

Javier Ocaña Diario El País

Un producto notable, con varios aspectos destacados que evidencian el esfuerzo de producción.

Javier Ocaña Diario El País

Con algunas de las virtudes de la original, pero con una sensación de ya vista lo mejor siguen siendo las desventuras de la desternillante ardilla.

Javier Ocaña Diario El País

Una tomadura de pelo. El problema es que, aun despojándonos del disfraz de crítico y abrazando las palomitas y el refresco para intentar pasar un buen rato, la película sigue siendo una basura.

Javier Ocaña Diario El País

Lo peor que le puede suceder a una secuela es que, al estrenarse, el espectador (o en este caso el crítico) se plantee la desafortunada pregunta: '¿Pero cuál era la original?'. Esto es precisamente lo que le acontece a Anacondas, una producción de terror que ni siquiera logra alcanzar un nivel aceptable para ser considerada una serie B.

Javier Ocaña Diario El País

Dispar respecto de la esperada espectacularidad, notable en cuanto a la narración de una de las historias más grandes jamás contadas y casi pleno en el apartado interpretativo. ¿El culpable de esto último? Brad Pitt. ¿Dónde estabas Russell Crowe?

Javier Ocaña Diario El País

De añejo envoltorio y narración plúmbea, ha envejecido fatal y sólo es un acartonado producto con el encanto de las secuencias pergeñadas por [el mítico técnico de efectos especiales] Ray Harryhausen.

Javier Ocaña Diario El País

Es interesante en su primera mitad y decepcionante en la segunda. Cuando la película cambia su enfoque de las criaturas colaterales, es decir, de los encargados del martirio y la vigilancia de la tumba, todo se torna más predecible.

Javier Ocaña Diario El País

Es una película estupenda, con algunos cambios respecto de la novela y de la mítica y sensacional versión de William Wyler, de 1959, pero en esencia el mismo relato de siempre (...) Este Ben-Hur nada tiene de fracasado.

Javier Ocaña Diario El País

Los escenarios naturales diurnos aportan una fuerza particular a la narrativa, sin embargo, lo que realmente afecta a la historia son los personajes poco desarrollados, que parecen meros estereotipos, habitantes de un entorno donde la carne cruda y la brutalidad dominan las aspiraciones comerciales.

Javier Ocaña Diario El País

Aceptable revisión del mito artúrico cuyo mayor defecto es la sensación de ya vista que deja en demasiadas secuencias.

Javier Ocaña Diario El País

Divertimento sin pausa, y lo mejor, una dirección con buenos detalles. Tiene su mejor arma artística en la puesta en escena, cargada de planos de notable expresividad y con un montaje endiablado.

Javier Ocaña Diario El País

Puede recordar a una joya de la serie B: 'Jasón y los argonautas' (Don Chaffey, 1963). Sin embargo, esta comparación, aunque suene a sacrilegio, resalta la diferencia entre la artesanía entusiasta y la falta de sustancia en la producción.

Javier Ocaña Diario El País

Mediante técnicas de animación y la utilización de 40.000 óleos, D.K. Welchman cuenta la historia de una joven campesina polaca cuyo conjunto narrativo y artístico no termina de lucir al completo.

Javier Ocaña Diario El País

Una obra ambiciosa y, en ocasiones, grandilocuente, que logra destacar con valentía y singularidad al narrar los eventos de 1912. La película mantiene un ritmo ascendente en todo momento.

Javier Ocaña Diario El País

La belleza de los encuadres, tanto en exteriores como en interiores, no beneficia en gran medida a la película. Coixet opta por una interpretación del pasado a través de los códigos visuales, morales y sociales del presente, lo que resulta en un error significativo.