Hay películas que nacen viejas antes de empezar. Una narración rancia acompañada de un simple bosquejo de la figura de un gran cómico del cine popular.
Un cargamento de lugares comunes alrededor de los triángulos amorosos, el maltrato animal y la violencia de género. Poco hace para escapar del cliché, tanto en su engranaje general como en el secuencial.
Un producto de calidad, de primoroso acabado, aunque en ocasiones más aparente que solvente. Lo tiene todo para triunfar: una historia de superación, excelentes diálogos, ironía, delicadeza, emoción, ligereza.
La sensación de fascinación dura apenas media hora. En cuanto el protagonista abandona la máquina de escribir y se engancha a una especie de personalísima ONG integrada por un solo miembro (él mismo), la película se hunde.
Hasta la aparición del amante de la mujer, la película avanza con fuerza y convicción, destacando por sus excelentes interpretaciones. Sin embargo, en el tercio final, Sneider pierde un poco el tono en la puesta en escena, enfatizando el elemento de folletín.
En la primera mitad, la película avanza de manera constante, exhibiendo una notable mesura, con altura dramática y un impacto visual poderoso. Sin embargo, el tercio final resulta ser más decepcionante.
Decepcionante, una película con un trasfondo artificial. Towne ofrece calidad en algunos diálogos, pero, en general, el guión se siente excesivamente dependiente de la voz en off explicativa.
El Rick's de Shanghai. Con su habitual academicismo algo distante, pero con un indudable sentido estético, Ivory crea su tragedia con tranquilidad, casi con lentitud.
El guión posee la agilidad necesaria para que los problemas de producción se diluyan en la memoria. Se disfruta con una sorprendente facilidad, destacándose las actuaciones de Scarlett Johansson y Helen Hunt.
El arte de la película está muy cuidado y, salvo algún detalle suelto, la acción está resuelta sin alardes, pero de manera suficiente. Sin embargo, el principal contratiempo es que la historia va claramente de más a menos.
Dos películas en una. La primera es una obra histórica convencional, más académica que clásica, pero en modo alguno despreciable. La segunda es emocionante hasta rozar las lágrimas.
Fría y certera radiografía de la reunión que llevó al Holocausto. Matti Geschonneck asume con buen criterio que no puede hacer nada en su puesta en escena que enturbie la gelidez de las palabras y los planes de aquellos hombres.
El filme intenta ser un nuevo wéstern en un entorno inhóspito, pero no logra cumplir con esa ambición. Las motivaciones de los personajes están más relacionadas con el folletín que con una narrativa sólida.
Bonita, un notabilísimo diseño de producción y una impecable factura técnica y artística. Con un ritmo endiablado que pocas veces desfallece, destaca la frescura de los intérpretes.
Película sobre el Holocausto que sigue la sólida tradición de Hollywood. Es una obra clásica, protagonizada por un destacado elenco de actores. Presenta dos historias de amor muy diferentes y cuenta con una narración efectiva.