Tierna, capaz de conmover a base de perspicacia y sencillez. Atención a la escena final, un plano secuencia sin apenas movimiento de cámara de unos 5 minutos.
Loca comedia romántica. El guion está logrado, sin embargo, Berlanti no logra estar a la altura en la dirección, el montaje y el engranaje general. La primera mitad es estupenda, pero el desenlace de la segunda parte patina.
Seinfeld se ahoga en un tazón de cereales de cine prefabricado. Aspira a ser arte popular, dirigido al público más amplio posible, pero resulta ser un producto insustancial, una serie de ideas interesantes que quedan desaprovechadas.
No son pocas las virtudes, además de las mencionadas en relación a la visión feminista: se destacan unos textos muy potentes y la utilización del fuera de campo para representar los crímenes, evitando lo malsano y mostrando respeto por las víctimas.
Branagh presenta una película encantadora, una obra tierna y amable, brillante y esperanzadora. Su metraje festivo de apenas una hora y media resulta ideal para estos días globales tan entristecidos.
Notable, una película formalista y a la vez cruda, marcada por la ambigüedad moral y política en ese instante en que los ideales chocan con la práctica emocional, sentimental y personal.
Excelente wéstern sobre la pérdida. La película es estupenda y, gracias al carisma de Diane Lane y Kevin Costner, Bezucha logra crear una obra sólida y cálida en su clasicismo.
Taymor ha intentado, ya desde su título, huir del esquematismo y la parcialidad en su retrato de la periodista. Sin embargo, la película presenta un desarrollo episódico que resulta algo superficial, especialmente en la primera mitad.
Una obra acorde con el espíritu que glorifica: más acumulativa que rigurosa, más furiosa que estructurada pero de divertimento absoluto y seguro que de feliz descubrimiento para cinéfagos sin pretensiones ni remilgos.
Una película que, al mismo tiempo, es un reportaje de investigación y una denuncia, una hipótesis y una comedia desvergonzada. Un trabajo formidable (...) recital interpretativo [de Christian Bale]
El director ha compuesto una película extraña, pero casi siempre fascinante, y desde luego chocante: un relato sobre la toma de los espacios abiertos, articulada en base a encuadres muy cerrados y a primerísimos planos.
Aunque en ella haya ideas narrativas relacionadas con el cine de espionaje e incluso con cierto cine político, el destinatario final es el amante del ballet. Es finalmente un relato de amor al arte.
La película se aleja del relato épico habitual, y su director logra despejar lo más elemental y superfluo, enfocándose en desarrollar lo más interesante. Además, cuenta con un elenco excepcional donde cada intérprete brilla en su papel.
Curiosísima película finlandesa que aporta novedades. Se presenta como una cinta romántica donde la trama del boxeo ocupa una parte significativa del metraje.