Una obra acorde con el espíritu que glorifica: más acumulativa que rigurosa, más furiosa que estructurada pero de divertimento absoluto y seguro que de feliz descubrimiento para cinéfagos sin pretensiones ni remilgos.
Una película que, al mismo tiempo, es un reportaje de investigación y una denuncia, una hipótesis y una comedia desvergonzada. Un trabajo formidable (...) recital interpretativo [de Christian Bale]
Un gran ejemplo de película que cuenta con un material valiosísimo, pero sus creadores no logran aprovecharlo. El impacto de los testimonios se ve apagado por una mezcla que no resulta ni artística ni perturbadora.
El director ha compuesto una película extraña, pero casi siempre fascinante, y desde luego chocante: un relato sobre la toma de los espacios abiertos, articulada en base a encuadres muy cerrados y a primerísimos planos.
Aunque en ella haya ideas narrativas relacionadas con el cine de espionaje e incluso con cierto cine político, el destinatario final es el amante del ballet. Es finalmente un relato de amor al arte.
La película se aleja del relato épico habitual, y su director logra despejar lo más elemental y superfluo, enfocándose en desarrollar lo más interesante. Además, cuenta con un elenco excepcional donde cada intérprete brilla en su papel.
Curiosísima película finlandesa que aporta novedades. Se presenta como una cinta romántica donde la trama del boxeo ocupa una parte significativa del metraje.
Algo añeja en la forma, la película se aleja de cualquier maniqueísmo. Su carácter excessivamente expositivo tiene una innegable contrapartida: se convierte en profundamente didáctica.
Interesantísima lejos de la hagiografía, experimentar en el cine las vivencias de alguien como ella [Hannah Arendt] es un agradecido volcán de sabiduría.
Aunque el relato se devalúa un tanto con un último acto cogido con alfileres, la película recupera el estilo sombrío, pausado y profundo del espionaje de los años sesenta y setenta.
Excelente película. Es fina y sutil, al igual que cualquier episodio de la magnífica serie 'Mad Men', con la que comparte sofisticación, calidad y profundidad en la reflexión.
Basada en un ideario rancio y acomodaticio, la película se ve afectada por una imagen especular que Ephron intenta presentar al confrontar ambas personalidades, lo que pone fin a la historia antes de que realmente comience.
Es uno de esos relatos mil veces contados que, cuando se desarrollan bien, siguen teniendo plena vigencia. (...) Pool nunca subraya, manteniendo el texto alejado del ternurismo.
Fincher vuelve a poner patas arriba el género con la, digámoslo ya, obra maestra 'Zodiac', reinvención del asesino en serie desde la vía de la austeridad, desde la óptica del compromiso total del autor con el material que está manejando.