Más que digno acercamiento al cine político, con marcados matices melodramáticos. Con notables actuaciones de españoles interpretando a uruguayos. Un trabajo meritorio y bien trenzado.
Estimable debut que no pretende ser más de lo que es, lo cual es un mérito para sus creadores. La película apunta directamente a la programación de 'Cine de barrio' del año 2050. Y eso no debe considerarse una crítica, sino más bien un reconocimiento a lo popular.
Bella, densa y rocosa creación de Wang Xiaoshuai alrededor de un matrimonio y su grupo de amigos, una obra a la vez cercana y compleja, noble y rotunda.
Una hermosa fotografía de textura dura. Sin embargo, a pesar del excelente trabajo de puesta en escena de Chaves, la película se ve afectada por un guion excesivamente simple.
En muchos aspectos, la trama se queda en la superficie y resulta demasiado sentenciosa, culminando en una extensa secuencia final que se convierte en el epítome de la película destinada a los aficionados que es 'Bohemian Rhapsody'.
El conjunto, tan desigual como interesante, se eleva al final con unas imágenes que trastocan las sensaciones que estaba dejando la película, transformando una provocación en una obra verdaderamente seria.
Más interesante en lo social que en lo cinematográfico, donde en nada destaca a pesar de su pulcritud, 'El orden divino' aplica estereotipos formales, como la fotografía de tonos y textura añejos.
Desigual. Ha querido ser demasiadas cosas al mismo tiempo y se ha quedado en un notable relato romántico, una convencional película deportiva y una discreta obra de denuncia feminista contra el poder.
Crudísimo retrato de una película difícilmente soportable desde una perspectiva moral y emocional. Aunque finalmente presenta ideas relevantes en términos sociales, ofrece una excesiva explicitud respecto a la delectación ante las atrocidades.
Como un Argo de baja calidad, superficial, indolente y por momentos ridículamente melodramático, Colonia ni siquiera se esmera en la aplicación de un código para filmar en un idioma común.
Aquí no hay ambigüedad moral y sí mucho estereotipo. La película abre demasiados frentes pero al intentar cerrarlos solo hay trompicones, pespuntes mal hilados.
Interesante película que juega muy bien con la ambigüedad en el dibujo de personajes y entornos. (...) entre el drama sociopolítico y una pizca de espionaje, conforma un relato repleto de contradicciones.
Sin llegar a ser blando, el relato, inspirado en las memorias de la cantante Cherie Curie, es demasiado condescendiente en algunos aspectos, y a la directora le cuesta decidir por qué lado de la cuerda tirar.
Película remilgada, estéticamente cursi, narrativamente redundante, éticamente ñoña y musicalmente ordinaria. Una especie de Caperucita y el lobo feroz en versión Hello Kitty.
Más didáctico que artístico y más detallado que analítico, resulta indudablemente interesante y entretenido. Sin embargo, a veces exagera en su percepción del grupo, presentándolo como una banda de snobs más parecida a una banda de rock que a un movimiento político radical que lleva al terrorismo.