La película siempre resulta atractiva, aunque su combinación de elementos no termina de encajar. Se presenta un desvarío tonal que se intensifica por la excesiva dirección de Curran, añadiendo una pomposidad a lo que, en esencia, podría haber sido simplemente una farsa.
Curiosísima película finlandesa que aporta novedades. Se presenta como una cinta romántica donde la trama del boxeo ocupa una parte significativa del metraje.
Algo añeja en la forma, la película se aleja de cualquier maniqueísmo. Su carácter excessivamente expositivo tiene una innegable contrapartida: se convierte en profundamente didáctica.
Interesantísima lejos de la hagiografía, experimentar en el cine las vivencias de alguien como ella [Hannah Arendt] es un agradecido volcán de sabiduría.
Aunque el relato se devalúa un tanto con un último acto cogido con alfileres, la película recupera el estilo sombrío, pausado y profundo del espionaje de los años sesenta y setenta.
Excelente película. Es fina y sutil, al igual que cualquier episodio de la magnífica serie 'Mad Men', con la que comparte sofisticación, calidad y profundidad en la reflexión.
Basada en un ideario rancio y acomodaticio, la película se ve afectada por una imagen especular que Ephron intenta presentar al confrontar ambas personalidades, lo que pone fin a la historia antes de que realmente comience.
Es uno de esos relatos mil veces contados que, cuando se desarrollan bien, siguen teniendo plena vigencia. (...) Pool nunca subraya, manteniendo el texto alejado del ternurismo.
Fincher vuelve a poner patas arriba el género con la, digámoslo ya, obra maestra 'Zodiac', reinvención del asesino en serie desde la vía de la austeridad, desde la óptica del compromiso total del autor con el material que está manejando.
Dirigida con ligereza y desparpajo, la película se acerca a la eficaz nostalgia crítica de bajo calado de 'Cuéntame', incluyendo la voz en off, así como a su agradable costumbrismo y sus evocaciones de los mitos de la cultura popular.
Kapakas utiliza el látigo más para acariciar que para castigar. Su obra presenta un costumbrismo amable, enriquecido con toques de surrealismo onírico.
La adaptación no logra captar la esencia del original. Carece de la oscura y cautivadora suciedad, así como del humor estrambótico que lo caracterizaba. Además, el tono es notablemente más cándido, familiar y menos atrevido.