Los autores de 'Yo, Tonya', excelente biografía cinematográfica de la deportista estadounidense, han hecho algo sorprendente en el plano artístico, y felizmente arriesgado en el plano moral.
Una película casi tan grosera, tan de escasa calidad y sin refinar, tan carente de precisión, exactitud y delicadeza como la propia sentencia [la del caso Rodney King]
Sorprendente película basada en hechos reales, con metodología y narrativa cercana al documental. (...) Cine exclusivamente destinado para los buscadores de sensaciones ajenas a la narrativa tradicional.
Apoyada en una estructura de historias en paralelo que, al final, gira con una excelente sorpresa narrativa, pero se derrumba por su tono discursivo y aleccionador, grueso y sin matices.
Maas y Kaufmann han compuesto una película de espionaje puro y duro que mezcla variadas épocas, no siempre con orden y concierto, y evidentes paralelismos con la sensacional 'La vida de los otros'.
Notable, impactante banda sonora de exquisito gusto; se destaca especialmente por esos pequeños detalles que reflejan tanto el absurdo como la grandeza de la vida.
Una premisa curiosa que no se traduce en una gran producción de 30 millones de dólares y dos horas y cuarto de metraje. Todos los tópicos se van sucediendo sin sorpresas.
Saca la cabeza de la singularidad. Pero aún hay más. El relato es poderosamente entretenido, mantiene en todo momento el suspense gracias a ese método narrativo por el cual los personajes siempre tienen más información que el espectador.
La saga regresa con más fuerza y se centra en sus puntos fuertes, incorporando nuevos personajes y ambientes. Bulliciosa, efervescente y lejos de lo melifluo, Kung Fu Panda 4 cumple con lo que promete.
A pesar de la dificultad para seguir su vertiginoso ritmo y la cuestionable gracia de los chistes, es necesario reconocer a los Daniels su inagotable imaginación, la intensidad del conjunto, así como su valentía y libertad creativa.
Marvel se refresca con la coreografía china. El director, hasta ahora reconocido por su trabajo en géneros muy distintos de la acción, demuestra un gran dominio en este nuevo enfoque. La película, especialmente en su brillante primera mitad, logra superar las expectativas.
Esteticismo tan bello como desequilibrado. Las secuencias de acción son verdaderas obras de arte. Sin embargo, ocupan demasiado metraje para que la balanza no caiga del lado del aburrimiento.
Junto al entretenimiento que ofrecen los enigmas, lo más destacado es la reflexión sobre la soledad en la adolescencia, un tema del que se nutren estas alimañas.
Una primera mitad tediosa y repetitiva, marcada por el acoso de la criatura protagonista, que carece de contexto. Cuando finalmente se presentan los datos, parece que Wan ha desperdiciado tiempo, pero su trabajo logra recuperarse en la segunda parte.