Saca la cabeza de la singularidad. Pero aún hay más. El relato es poderosamente entretenido, mantiene en todo momento el suspense gracias a ese método narrativo por el cual los personajes siempre tienen más información que el espectador.
A pesar de la dificultad para seguir su vertiginoso ritmo y la cuestionable gracia de los chistes, es necesario reconocer a los Daniels su inagotable imaginación, la intensidad del conjunto, así como su valentía y libertad creativa.
Un buen policiaco que se aleja de la acción y del espectáculo, aunque finalmente los incorpora. Szifrón opta por mostrar las consecuencias de los actos. Esta obra, elíptica y con abundante fuera de campo, resulta notable, oscura, nihilista e ideológica.
Junto al entretenimiento que ofrecen los enigmas, lo más destacado es la reflexión sobre la soledad en la adolescencia, un tema del que se nutren estas alimañas.
Se ve con interés, tiene consistencia en las interpretaciones principales, gusto en la producción y el arte, y unos logrados efectos especiales (...). Todo ello comandado por el pulso y la artesanía habitual de González Molina.
Formidable, filmado y sonorizado con el estilo de un thriller de terror, aunque no lo sea. Elegantísimo en las formas y lleno de recovecos en el fondo.
De ambiciosa temática y desarrollo algo esquemático, 'Pride' encuentra la emoción cuando busca la verdad de sus personajes, y el resquemor cuando huye de los problemas por medio de bromas que buscan la risa más fácil.
Una película entretenida e incluso emocionante, pero de limitada trascendencia, más cerca de 'Rocky' o 'El luchador' que de 'Toro salvaje' o 'Million dollar baby'.
Ausencia de creatividad. La falta de profundidad política, la falta de atención al detalle, ciertos problemas de interpretación y el perfil exagerado de algunos personajes limitan el potencial de una historia que, aunque promete ser apasionante, nunca logra serlo en pantalla.
Excelente película con un prólogo impactante en su simplicidad, tanto metafórica como literal. Kurzel, a través de su dirección, examina de forma cruda pero hermosa la compleja mente de un individuo llamado Martin.
Honoré presenta a sus protagonistas en un romance homosexual que alterna entre lo literario y lo descontrolado, manteniéndolos constantemente al borde de la autodestrucción. En este viaje, emergen destellos de ingenio narrativo.
La saga regresa con más fuerza y se centra en sus puntos fuertes, incorporando nuevos personajes y ambientes. Bulliciosa, efervescente y lejos de lo melifluo, Kung Fu Panda 4 cumple con lo que promete.
Marvel se refresca con la coreografía china. El director, hasta ahora reconocido por su trabajo en géneros muy distintos de la acción, demuestra un gran dominio en este nuevo enfoque. La película, especialmente en su brillante primera mitad, logra superar las expectativas.