Una película algo desequilibrada, que se mueve en una onda melodramática pero con instantes de profunda emoción. Hay demasiados elementos en pantalla y escasa reflexión.
Una obra que no busca la risa siempre y a toda costa, aunque encuentre incluso la carcajada, sino un humor doliente, negrísimo, brillante, trágico y atroz (...) 'Negociador' es un triunfo.
En su obra más sobria, Tanovic indaga en la delgada línea que a veces distingue la ficción del documental, ofreciendo un retrato simple pero impactante de la odisea de una mujer. En este relato, solo se deja entrever el dramatismo en un instante.
El director no logra transmitir la pasión y la fuerza necesarias en el contenido de la película. La representación de esa situación que se oculta bajo la alfombra debería contener ideas narrativas y elementos de lenguaje cinematográfico, pero en este caso, carece de ambas.
Un proyecto audaz y efectivo, presentado con un ritmo adecuado y una clara información narrativa, lo que lo hace accesible incluso para aquellos que no están familiarizados con la política mexicana.
Los 10 minutos finales son de una enorme potencia, lo que, unido a la capacidad de Fliegauf para transmitir el clima de degradación en el que por desgracia se desenvuelven sus criaturas (...) convierten a la película en una losa que acaba sosteniéndose
Un tanto lastrada por una estructura farragosa e innecesaria, la película resulta superficial. A pesar de su apariencia espectacular, ofrece un análisis ligero que no logra profundizar en su temática.
Zhang Yimou ha vuelto. La película, con una estructura que fluye como un río a base de capítulos unidos por clásicos fundidos a negro, tiene valor doble: el de la delicadeza y el del coraje.
Hicks vuelve a explorar con maestría la temática de la altura, gestionando de manera más efectiva que en obras anteriores el derrumbe sentimental. Su película, a pesar de algunos momentos de menor intensidad, resulta más dura que complaciente.
Una desasosegante apoteosis del mal rollo durante una primera mitad dolorosa e inquietante, y un pequeño desvarío cuando su director no alcanza a controlar los tiempos de montaje y convierte a sus criaturas del más allá en poco más que unos cuantos tipos con un disfraz de Halloween.
Puede verse como un impecable producto para grandes masas, pero nunca como un trascendente estudio sobre el heroísmo, su origen y su lado más oscuro. La épica acaba siendo de corto alcance.
Relato coral de ritmo no siempre constante, el desarrollo del triángulo de historias resulta coherente. No obstante, es en el cruce de las historias donde la película se torna más forzada.
La credibilidad de los ambientes es impresionante. Se presenta una radiografía precisa de una situación límite, así como un buen retrato de la protagonista principal. Sin embargo, hay una falta de emoción que hace que la película se sienta un tanto fría.
El mismo equipo de 'El lobo' ha creado GAL, donde se nota un avance en la dirección de actores y en la representación física de los etarras. El guionista maneja hábilmente el punto de vista, evitando caer en afirmaciones que no están plenamente sustentadas.