Mucho más cómica que terrorífica, con toneladas de efervescencia sexual y una gran capacidad para reírse de sí misma. Todo ello con el objetivo del feliz esparcimiento de la plebe juvenil.
Réquiem por un subgénero. Lo único tolerable de 'Almas condenadas', una confusión de creencias ancestrales haitianas y asesinatos juveniles, son algunos de sus retratos de la adolescencia.
La involución artística. A Cameron parece que se le ha escapado la historia que deseaba transmitir, o quizás no era suficiente. Si este es el rumbo que tomará el cine en el futuro, prefiero retirarme.
La bellota cansina es más de lo mismo, pero en una versión inferior. Funciona de manera razonablemente eficaz si se visualiza en segmentos, aunque su concepto general resulta farragoso y confuso.
Es sólida en su narrativa y elegante en su puesta en escena, pero le sobran coros celestiales y un aire de producto que busca la inspiración y el cambio, lo cual encaja con el sistema propagandístico.
En las secuencias de sexo, no hay ni estilo ni el adecuado pudor. Sin embargo, en una segunda bifurcación de la película, Filho sí toma decisiones formales y de fondo que son de notable mérito.
Destaca más por lo que cuenta que por cómo lo cuenta, con un eje central del relato que se aproxima al folletín familiar, pero que se enriquece a través de la relación entre los personajes femeninos.
Notable recordatorio de la cochambre a la que llevan las guerras. Fontaine, apoyada por una excelente dirección artística, logra sumergirnos en la nieve y el barro, así como en el frío físico y emocional, entregando el mejor trabajo de su carrera.
'Spotlight' es un logro del cine, la escritura, los derechos civiles y el periodismo. La película se erige como una referencia tanto profesional como ética sobre el ejercicio de nuestro trabajo, aplicable a todos.
Salvo en un epílogo más equívoco que complejo, Vinterberg se adentra en el infierno con enorme fuerza narrativa, aunque su película funcione mejor cuando apunta que cuando dispara (...) el momento supremo se logra en la escena que da pie al equívoco.
Aunque estemos ante una versión mejorada, la excelencia no acaba de materializarse. Parece el mejor modo de iniciarse en el universo de Larsson, pero no es la película que hubiésemos deseado de un maestro como Fincher.
Un proyecto tan humanamente intachable como cinematográficamente erróneo pasa por alto los aspectos que resultarían más controversiales. Es una elección, pero definitivamente es la menos interesante.
Notable drama sobre la ceguera moral y el conservadurismo sentimental. Field evita en todo momento los lugares comunes y juega con la sorprendente narrativa.
Interesante punto de partida que se ve limitado por dos barreras: su origen teatral y el deseo de no herir sensibilidades. La elipsis resulta inexplicable y ha privado al relato de su esencia, que se antojaba mucho más sugerente.