Hay depravación, sacrilegio y provocación. Pero también deseo, pasión y amor, siempre sobre la base del éxtasis del cuerpo. Y Verhoeven (...) lo representa alejándose del realismo en actitudes y hasta en físicos.
A los no tan aficionados al fútbol les sorprenderán las ambigüedades del personaje, mientras que los verdaderos amantes del deporte lo disfrutarán en gran medida, a pesar de las incertidumbres que pueda suscitar su formulación.
Podría denominarse como el gran título didáctico. Claro, conciso, ordenado. También convencional, sin imaginación, un tanto perezoso en cuanto a su narrativa. La elección del material siempre es perfecta.
A pesar de la riqueza del discurso del Papa, en varios momentos lo expresado resulta excesivamente retórico. Wenders aborda los aspectos más contradictorios de la institución católica sin profundizar realmente en ellos.
Notable. Feminista sin excesos ni maniqueísmo, logra captar la esencia y el desasosiego de un personaje fascinante. Además, resalta la impresionante interpretación de Alba August.
Extraña, atractiva y dolorosa biografía cinematográfica, que se aleja del biopic tradicional, centrada en un breve lapso de tiempo que retrata no los momentos de éxito, sino aquellos de declive.
Película que aborda un episodio histórico con un enfoque didáctico, un toque de clasicismo cinematográfico, y una ambientación marcada por violines y banjos desgarradores. McConaughey aporta el dolor y la intensidad necesarios a su personaje revolucionario.
Una película rigurosa e interesante en su contenido, pero con el freno de mano en lo formal, lo que no acaba de encajar bien en un personaje autodestructivo, libertario y salvaje como el de Janis.
La película presenta numerosas debilidades; sin embargo, De la Iglesia y Valdano podrían haber dado origen a la figura del documental deportivo familiar ficcionado.
El documental de Kevin MacDonald aborda la música, la política, la pasión, la amistad, el sexo y la autenticidad, pero lo más importante es que retrata a Marley como un ser humano complejo, que trasciende la simple suma de sus partes.
La actuación de Michel Bouquet es impresionante y hay momentos de gran belleza. Sin embargo, la película no resulta visualmente atractiva. El cine político no tiene que ser necesariamente tan seco.
Bauer sigue la senda establecida por el mito. La hagiografía se conforma nuevamente y el relato transita rápidamente por sus aspectos más controvertidos.
Pocos defectos pueden señalarse, a excepción de su obviedad. Sin embargo, carece por completo de originalidad. No hay un solo giro dramático que se aleje del sendero más predecible.
Una historia escrita de manera desganada y con interpretaciones rígidas que, al llegar a la segunda parte, se olvida con tanta rapidez que parece prescindible. Eso no es cine, es simplemente una ópera filmada.
En algún momento resulta algo superficial en los aspectos más polémicos, pero es probable que tenga un interés más relacionado con la mitomanía que con lo cinematográfico.