Tim Hill dota al conjunto de buen ritmo. Sin embargo, el principal problema de Hop radica en su concepto. La película no logra encontrar su propio rumbo, quedando en un limbo narrativo que afecta su coherencia.
La trama se centra en el personaje fuerte de Diesel, quien revela una faceta más suave, mientras los niños descubren el verdadero significado de la obediencia. Aunque los chistes pueden entretener a un niño de siete años, es difícil que logren sacar una sonrisa a su adulto acompañante.
Soberbia Frances McDormand. La inmensa belleza de la película surge de la sutileza de los pequeños gestos. Es casi un wéstern existencial, un drama rebelde e inquieto, y al mismo tiempo, una obra hermosa y desgarradora.
Comedia generacional con variados guiños musicales y cinematográficos, que se siente mejor elaborada en su escritura que en su dirección, careciendo de ritmo y energía por parte de Alethea Jones.
Muestra un exquisito gusto para el encuadre, para el montaje iluminador de los grandes instantes de una vida, y para el tratamiento musical (...) sus imágenes, y ese discursazo sobre lo que lo que permanece y lo que se va (...) quedarán en la memoria.
El creador sueco vuelve a sumergirse en su mundo de payasos tristes que pronuncian frases superficiales, las cuales revelan una profunda reflexión sobre lo absurdo de la existencia.
Un simulacro de gran película de Pixar. Los elementos cómicos apenas logran provocar una sonrisa en un par de ocasiones, sin embargo, lo que realmente rescata la película es su atención al detalle y la conclusión del romance.
Los primeros minutos de la narración son bastante deficientes. No obstante, desde ese inicio se vislumbran algunas virtudes que, aunque no se desarrollan completamente, son apreciables.
Está lejos de la leyenda del producto. Casi lo más destacable son el prólogo, que destaca por su gran dramatismo, y el epílogo. Sin embargo, ambos momentos suman apenas un cuarto de hora.
Producto de confusa comercialidad. Tiene momentos de brillantez, pero también otros que caen en la desanimación, carentes de ritmo y pesados. Esto puede ser inevitable en una película que presenta más virtudes que defectos.
Una especie de Buscando a Nemo de saldillo, destinada a los críos más pequeños (no más de 8-9 años), que no pasa de lo digno en el apartado técnico, mientras en el narrativo todo suena a subtextos, relatos y emociones decenas de veces vistas y oídas.
Lo peor de la película es que no se asemeja en nada a Zipi y Zape, ni en su estilo ni en sus diálogos. Habiendo planteado este difícil tema, es importante ser claros: 'Zipi y Zape en la isla del capitán' es una excelente película de aventuras.
El guión de Emma Thompson ataviado de una moraleja no demasiado discursiva, encuentra dos perfectos aliados en el colorista diseño de producción y en la ágil dirección.