Melodrama con toques de comedia. A veces, incluso algo extemporánea, como en los instantes de slapstick, definitivamente fuera de onda a pesar de la simpatía general del conjunto.
De potente estilo visual y valioso diseño de producción, esta película comienza casi como una de terror juvenil de metraje encontrado y culmina con ecos evidentes de clásicos modernos de la ciencia-ficción.
Un trabajo extraño, más insensato que disparatado, lo que podría haberle dado más encanto. Tiene algunos momentos de gracia cómplice, pero en general resulta bastante vacío.
Una historia que sí hemos visto mil veces y que no acaba de enlazar bien con el mucho más atractivo planteamiento. Lastrada también por una estética new age algo gastada, la película deja sensación de corto alargado.
Es, quizá, algo más plana de lo debido en su puesta en escena, pero sus criaturas, paradójicamente cercanas e insólitas a un tiempo, nos devuelven el aroma de aquel cine de los setenta.
Fotocopia al cuadrado. Relamida cuando pretende ponerse romántica y sólo admisible cuando es la presencia interpretativa de su buen reparto el que comanda la acción.
Un golpe contra la América biempensante, ultrarreligiosa y pacata. Sin embargo, las intenciones superan a los resultados. Es un estallido de fluidos más travieso que transgresor, como si prefiriese escupir a la cara físicamente en lugar de metafóricamente.
Aunque solo sea por su originalidad y audacia, Helmer merece reconocimiento. Presenta encuentros de comedia loca americana con un tono íntimo y naïve, que resulta irresistible.
Que una autora como Coixet pueda asumir una película de encargo y convertirla en un reflejo de su estilo es digno de celebración. Logra su objetivo con un trabajo de refinamiento emocional que se manifiesta a través de miradas, sensibilidad, luz y calma.
Una película que se siente más elaborada que la primera, presenta momentos embarazosos pero con una producción bien cuidada. El guion combina de manera efectiva, para bien y para mal, los dos grandes referentes cómicos de la juventud española.
A pesar de tener momentos destacados de humor, especialmente en diálogos que parecen estar fuera de lugar y que son más bien digresiones, la obra no logra convencer del todo debido a la falta de sustancia en su totalidad.
Comedia llena de discursos feministas y una gran galería de personajes que, lamentablemente, hacen que la película se acerque demasiado a la astracanada.
Es casi infumable. Mientras, en lo formal, el dibujo apenas tiene nada especial, y la negrura inherente a los personajes desaparece en una tentativa de exageración física continua, inherente al cartoon clásico americano, que no acaba de cuajar.
Una de las películas más espantosas que se hayan estrenado en los últimos años en los cines españoles de versión original. Pedestre en su narración a varios tiempos infame en su tratamiento y en su calidad musical y visual.