Una fascinante historia que se presenta como un melodrama barroco y oscuro, con toques de humor negro. Destaca por su diálogos notables y un matiz trascendente.
La idea no es en absoluto mala. Sin embargo, su ejecución es deficiente. Se basa en una imagen visual que ofrece pocas posibilidades. En lugar de asombrar, provoca más sonrojo.
Una tragicomedia que se adentra en lo más profundo desde la primera secuencia hasta la última, sin dejar espacio para la indiferencia. Es perfecta en cada aspecto artístico: hermosa, divertida, inquietante, absurda, festiva y, a la vez, aterradora y alegre. Refleja la vida en toda su complejidad. Candela Peña ofrece una actuación espectacular.
Arranca de un modo fenomenal, ya que contiene suficientes atractivos, casi siempre relacionados con su difícil ambigüedad tonal. Sin embargo, en la segunda mitad, la película decae notablemente.
Notable película y con la decisiva influencia del cine de Krzysztof Kieslowski, maestro del relato cinematográfico sobre el azar, Klapsich redondea en todo lo alto. La búsqueda, el encuentro, y lo que les espera después.
Cómo puede tener una primera mitad tan interesante, bien trazada y narrada, y una segunda parte tan académica, ñoña, caprichosa y desviada de lo que se ha ido formulando en la mitad inicial.
Espanto vampírico perpetrado por el algoritmo de Netflix. Foxx, consciente de las frases que le han asignado, se dedica a hacer gestos cómicos propios de un estudiante de secundaria, algo que no está a la altura de su talento.
Las comedias de muertos vivientes han llegado al cine familiar. O quizá sea al revés. En todo caso, la fusión, al menos en este caso, no tiene ninguna gracia (...) En realidad, tiene muy poco que contar.
Aunque en principio en la película de Jarmusch encajan todas sus singularidades, como la extrañeza, la morosidad y el choque de culturas, también peca de cierto abandono. Así, nada sorprende.
Descacharrante odisea de terror cómico de deslumbrante imaginería secuencial. Salvaje, sangrienta y dionisíaca, aunque con un jocoso toque de reivindicación sociolaboral en torno al manga.
Interpretada con convicción por Elisabet Gelabert, la película busca transmitir un mensaje de buena convivencia social, aunque el personaje que interpreta genera cierta antipatía entre el público.
Una hora con la sencilla solemnidad de Jonás Trueba es escueta, elevada en sus conversaciones y en sus pretensiones, rotunda, hermosa, libre y personal. Al mismo tiempo, resulta muy sencilla en su estructura.
Tiene gracia y gancho, sensibilidad y ternura, simpatía y amargura. Unas animaciones sencillísimas, casi naífs, que redondean una película de notable atrevimiento en todos los sentidos, siempre directo, coloquial y expresivo.
Una comedia insípida y superficial, dominada por la presencia magnética de Isabelle Huppert, su actriz principal. No logra combinar la irreverencia cómica con elementos del polar francés contemporáneo y del cine de acción.
'Nora' llega para cumplir expectativas desde la modestia, la dignidad y la nobleza. [Izagirre] vuelve a demostrar una mano excelente para el acompañamiento formal, resultando en un trabajo conjunto excepcional entre la directora y su actriz.
Película dispersa, pero simpática, más cerca de la suma de momentos que del relato férreo. Pero finalmente gana el combate gracias al gancho de Kiberlain con un personaje encantador.
Con una puesta en escena poco inspiradora, la obra oscila entre la pedantería y breves instantes de ridículo. Sin embargo, logra culminar en un último acto mucho más atractivo, aunque esto no es suficiente para redimir el desarrollo previo.