Tiene ritmo, energía y algunas buenas ideas, junto a otras bastante penosas y hasta peligrosas. (...) un primer acto excelente ambientado en una colonia minera (...) se va empequeñeciendo conforme avanza.
Entretenida, con algunos simpáticos gags de humor recurrente y un ritmo excelente, Buffalo Kids es fina y detallista en el dibujo de los elementos físicos y los fondos.
Una película con un potente reparto y una temática intrigante, que pierde fuerza en su desenlace. Hughes alterna aciertos y errores, mostrando que no hay nada más peligroso que un director sin habilidad y una steadycam en sus manos.
Fusiona bien el drama deportivo con el thriller político, que va subiendo de tono cuando las amenazas no se producen solo contra las dos deportistas, sino también contra sus familias.
Interesante en su planteamiento, se queda apenas en nada. Tan parca que parece estar saboteándose a sí misma a través de un exceso de control de sus elementos cinematográficos. Le ayuda, eso sí, un reparto con carisma.
Puede ser entretenida para el que no busque más que un rato de ocio pasajero en torno al policiaco y a la corrupción, gracias a una puesta en escena muy por encima de los habituales productos televisivos.
Otro thriller con sorpresa, con una calidad técnica excelente, una cinematografía contemporánea y una banda sonora envolvente. Es entretenido, cuenta con un elenco impresionante y en ciertos momentos brilla con energía.
Hay que reconocer a sus creadores su capaciada inventiva y sus excitantes dosis de magia. Sin embargo, el trazo del dibujo y la animación no pasan de lo mediocre.
Pretensiones guays. Además de su espectacular factura, lo único que funciona es el cinismo de ciertos diálogos y la constante ironía de la Antorcha, el personaje más divertido.
Es fácil de ver y resulta interesante, sin embargo, la película rápidamente se desvanece de la memoria. Carece de la calidad necesaria en su narrativa y en su estilo visual.
Llega un momento en el que el relato gira y todo se va a pique. Por inverosímil, por prestidigitador y, sobre todo, porque se anula toda la carga de crítica social, política y económica.
Noé ha logrado condensar su obra en 50 minutos que sorprenden por su audaz narrativa. La libertad creativa en este corto metraje es impactante y culmina en una parte final que deleita los sentidos.
Ambiciosa, valiente y bonita película, el guion aborda temas profundos con una mezcla de frescura, ingenio y talento. Con un cuidadoso manejo de los fondos, presenta una impresionante variedad de recursos visuales.
Tarda en comenzar, pero una vez que lo hace, alcanza un nivel notable. La disparidad de las situaciones es persistente en un proyecto tan ambicioso como complicado de consolidar, y la falta de química entre Nieto y Noa Álvarez no beneficia su rendimiento.
Niasari no consigue despegarse de un enfoque rígido en su película. Carece de matices. Aunque presenta un modelo socialmente aceptable, plantea numerosas dudas en términos cinematográficos.
Excelente película. La cámara está estratégicamente posicionada para captar la química natural entre Roschdy Zem y la impresionante Virginie Efira, sin necesidad de hacer énfasis con textos.
Discreto debut. Arranca de una manera poco prometedora, pero durante el segundo y tercer acto logra mejorar un poco. Sin embargo, varios de los temas más destacados no reciben el desarrollo ni la profundidad adecuados.