La crónica de Borensztein aborda el tema de la justicia poética. Sin embargo, la película carece de profundidad, desarrollo y una crítica más contundente que trascienda el mero entretenimiento.
Película dispersa, pero simpática, más cerca de la suma de momentos que del relato férreo. Pero finalmente gana el combate gracias al gancho de Kiberlain con un personaje encantador.
Es la vida misma. El director brasileño lo captura con naturalidad y buen gusto, presentando un universo de gran trascendencia, pero expuesto con franqueza y simplicidad.
[Trueba] le hace una peineta a la sociedad con su calma y su sonrisa habitual. Sosegada y sencilla, profunda y crítica, 'Casi 40' provocará la introspección del espectador, del que está pasando por esa edad, del que pasó y del que pasará.
Se resiente, sin embargo, de la irregularidad de sus microhistorias personales. Aunque, finalmente, lo esencial es que, entre la ternura y la acidez, opta por el bando del agrado, de la suavidad, de la simpatía y del costumbrismo del pueblo.
Ser audaz, y esta peli lo es, poco tiene que ver con el talento. Y el director no lo demuestra en el desarrollo de un relato sin lógica interna alguna. Cada uno de los acontecimientos de 'Háblame de ti' tienen menos sentido que el anterior.
La caída profesional de Lasse Hallström parece interminable. Se presenta como una versión para adultos de '101 dálmatas', pero en realidad es un 'Mira quién habla' con perros. Hallström ha llegado a su punto más bajo.
Interpretada con convicción por Elisabet Gelabert, la película busca transmitir un mensaje de buena convivencia social, aunque el personaje que interpreta genera cierta antipatía entre el público.
Una tragicomedia que se adentra en lo más profundo desde la primera secuencia hasta la última, sin dejar espacio para la indiferencia. Es perfecta en cada aspecto artístico: hermosa, divertida, inquietante, absurda, festiva y, a la vez, aterradora y alegre. Refleja la vida en toda su complejidad. Candela Peña ofrece una actuación espectacular.
Arranca de un modo fenomenal, ya que contiene suficientes atractivos, casi siempre relacionados con su difícil ambigüedad tonal. Sin embargo, en la segunda mitad, la película decae notablemente.
'Nora' llega para cumplir expectativas desde la modestia, la dignidad y la nobleza. [Izagirre] vuelve a demostrar una mano excelente para el acompañamiento formal, resultando en un trabajo conjunto excepcional entre la directora y su actriz.
Notable película y con la decisiva influencia del cine de Krzysztof Kieslowski, maestro del relato cinematográfico sobre el azar, Klapsich redondea en todo lo alto. La búsqueda, el encuentro, y lo que les espera después.
Cómo puede tener una primera mitad tan interesante, bien trazada y narrada, y una segunda parte tan académica, ñoña, caprichosa y desviada de lo que se ha ido formulando en la mitad inicial.
Cálida pese a su contenido dramático, de sorna inteligente, de comicidad triste, tiene un tono de coherencia absoluta con lo que está relatando. Transpira una rara melancolía que sabe enervar y tranquilizar en sus dosis adecuadas.
Con una puesta en escena poco inspiradora, la obra oscila entre la pedantería y breves instantes de ridículo. Sin embargo, logra culminar en un último acto mucho más atractivo, aunque esto no es suficiente para redimir el desarrollo previo.
En el guion, nunca se percibe una unidad ni una idea clara de la dirección de la película. La primera media hora es alentadora, pero las situaciones que se presentan en la hora restante están muy por debajo del nivel que prometía el inicio.
Componer una buena comedia sobre la depresión es muy improbable, pero Gilles Lellouche sale bien parado en al menos dos tercios de la película. Ayudado por un formidable conjunto de intérpretes masculinos.