El Holocausto en el cine parecía un tema agotado. Hasta que llegó László Nemes. Es una obra extraordinaria que se centra en lo que se siente más que en lo que se ve, retratando el sufrimiento físico y mental de vivir en el infierno y la lucha por mantenerse en pie.
Otra película sobre el Holocausto, aunque no una más. Las disputas verbales e incluso las confrontaciones físicas son lo más cautivador. Sin embargo, los 'flashbacks' que se presentan sobre los protagonistas juegan en su contra.
Realizada con profesionalismo, aunque le falta un poco de emoción. Caine demuestra cómo darle profundidad al personaje, pero su actuación no logra estar a la altura.
'Noir’ futurista con ideas pero sin belleza, un estimable acercamiento a la necesidad de la memoria, a la que le perjudica en demasía su aspecto de convencional producto de usar y tirar.
El relato omite los elementos más complejos de la relación entre los dos personajes masculinos. Esta ausencia de subtextos hace que se pierda fuerza en una obra que, a pesar de su notable calidad técnica, no logra mantener el interés.
Eisner dirige una nueva versión de una obra de Romero, actualizando su aspecto técnico y manteniendo el potente mensaje apocalíptico. La primera media hora brilla con gran calidad.
Cordiales tópicos. La irregularidad abarca la obra, pero lo más impactante es la forma en que los creadores retratan a España como un edén de libertades.
La película reúne elementos que, en lugar de potenciar el suspense y la complicidad, se restan entre sí. Se asemeja más a 'Última llamada' de Joel Schumacher que a 'Buried (Enterrado)'.
Un escalofriante drama social que explora la mitomanía como una prisión y, a la vez, como una forma de redención. 'El último Elvis' deja una impresión profunda, mostrando una brillantez única hasta su impresionante final. Es una obra conmovedora que fusiona lo social, lo místico y lo musical.
Esta obra se sostiene con una notable dignidad en su parte inicial, pero pierde su rumbo cuando se aleja del naturalismo y la picaresca que inicialmente marcaban su narrativa.
Qué se le ha perdido al palestino Hany Abu-Assad es otro de los misterios de un relato que no logra transmitir la desesperación vital ni las ansias de supervivencia, y aún menos el ardor romántico del amor desenfrenado en situaciones extremas.
Desde su llegada a París, la trama cobra vida gracias a diálogos ingeniosos, un retrato acertado de personajes secundarios y situaciones cómicas. Aunque no aporta nada innovador, resulta una experiencia agradable.
La película destaca en sus diálogos agudos, pero pierde fuerza al alargar su concepto innecesariamente. En lugar de ofrecer un enfoque audaz y sutil, se convierte en una serie de groserías que restan calidad a la narrativa.
Costumbrismo moderno que invita al espectador a identificarse. La fusión de comedia y drama se destaca, gracias a las interpretaciones naturales, con Miki Esparbé brillando en su papel. Todo ello culmina en un gran homenaje al amor.