Es un retrato coral sobre el desprecio privado y público tan descarnado como jocoso, interpretado por un magnífico grupo de cómicos, escrita con precisión, sencillez y negrísimo sentido del humor.
Una película primorosamente escrita alrededor de asuntos intemporales. Con unos diálogos muy creíbles, un exquisito gusto por la réplica afilada y trascendente, y una realización muy elegante.
Agradable, escueta y con un excelente elenco de personajes secundarios, la cinta demuestra sensibilidad y un entendimiento profundo de las dificultades cotidianas del ser humano. Sin embargo, su narrativa se siente algo abrupta.
Una comedia familiar con toques de melodrama, formalmente cochambrosa y éticamente despreciable, de esas que buscan la lágrima fácil a costa de lo más rastrero.
Es una película de luces brillantes, con un montaje y una puesta en escena nada destacados, pero su energía y optimismo son contagiosos. Lo que mantiene a flote, aunque sea de manera modesta, es ese incansable ímpetu por provocar un cambio en lo social.
Película blanca, convencional y agradable, pero carece de audacia. Se destaca principalmente por su elenco, aunque Hoffman no logra captar la poética visual que pretendía.
La calidad de los diálogos, el gran trabajo de su intérprete protagonista, Patrick Huard, y la cordialidad del conjunto pueden convertir a 'Starbuck' en un nuevo eslabón de la cadena de éxitos de identificación afectiva del momento.
Irregular pero interesante. Cuando la comedia negra, que aparece en la mayoría de las situaciones, no se impone a través de actuaciones exageradas o chistes poco sutiles, la película logra sus mejores momentos.
Un muy interesante drama social con un extraño pero demoledor toque de thriller familiar en la narración. Acusa cierta falta de concreción en su tercio final.
Hay en Gordos una incontinencia narrativa que lleva a su autor a narrar con complejidad, brío, gracia y desazón variadas historias, mientras en otras cae en el tópico banal o, incluso, en lo grotesco.
Melodrama pasajero o agradable para los que se queden en la superficie, y cochambroso para los que profundicen en la nefasta construcción de la historia.
De atractivo planteamiento y desarrollo fracasado, que va perdiendo su inicial complicidad conforme la melaza y el trazo grueso se apoderan de su tono.
Hay que reconocer la habilidad para crear ambientes de cercanía y la capacidad para los diálogos cómplices, pero el inconveniente es que constantemente se están apartando de lo que realmente importa a través de superfluos juegos.
Se ve con cierto agrado. Llamativa galería de secundarios, sin embargo el desenlace no resulta creíble y no se alinea con lo narrado ni con el espíritu gamberro que había guiado la película.
Se percibe un cierto amateurismo, como el de una primera película hecha con escasos recursos. Hay una sensación de apresuramiento y falta de atención al detalle, así como una escasa autocrítica.
La película es apta para todos los públicos, pero presenta una irregularidad notable que disminuye considerablemente sus méritos. Además, no se ha aprovechado la oportunidad de explorar la comicidad que surge del contraste político entre las dos Américas.