Interesante debut, aunque no se puede considerar una película condescendiente. La indulgencia pertenece a otro tipo de cine, el cual puede ser más apreciado en ciertos círculos, pero resulta mucho menos estimulante.
Loach y Laverty narran de manera magistral el desarrollo del amor entre la pareja, destacando su conexión y la intolerancia de su entorno, todo ello aderezado con el característico sarcasmo del cine de Loach.
El físico afilado y la intrigante sonrisa del actor Bartosz Bielenia son fundamentales en esta película. Su actuación emocional destaca en una historia donde la culpa, el perdón y el estigma convergen, brindando una representación compleja y ambigua.
Nunca sorprende con su desarrollo predecible de personajes. La amabilidad predomina sobre la oscuridad, y se sacrifica la reflexión. Hay más intención de agradar que de explorar las profundidades del dolor.
Llegado el último tercio, el héroe exclama: "Esto es de locos. ¡Parece que estoy protagonizando un best seller de quinta!" Esta afirmación resulta obvia y solo sirve para facilitar el trabajo al crítico.
Brešan no logra aprovechar su historia, tanto en la narrativa como en el aspecto formal, lo que hace que su interesante idea se quede estancada en el ámbito de la mera curiosidad.
Puede ser vista como una singularidad cuando simplemente actúa como debe: sin respuestas, buscando caminos para encontrar soluciones. Ofrece una profunda reflexión desde la ambigüedad moral y se aleja de emitir juicios definitivos.
Como intérprete, Verdone muestra una faceta espontánea y accesible. Sin embargo, su labor como director parece tener un impacto limitado, centrándose mayormente en el ámbito local del cine italiano, dirigido a un público italiano.
Una controvertida y valiente producción polaca que no se guarda nada, brinda respuestas contundentes y finaliza con un plano magistral que resuelve con maestría tanto su desarrollo narrativo como su mensaje moral. Es imposible no admirar la grandeza de esta obra.
Lo que podría haber sido una película redonda, se convierte en una interesante crónica de una amistad en la primera mitad. Sin embargo, la narración de un escarmiento se presenta de manera tan errónea que cuestiona la calidad de la obra en su conjunto.
Desde su impresionante apertura, la película evoca el espíritu del cine de los años 80. Sin embargo, en el clímax de la acción y la batalla marciana, la narrativa pierde impulso.
El halo de simpatía se mantiene a lo largo de la película, a pesar de que su inicio no es el mejor. Sin embargo, después de unos treinta minutos, la situación mejora notablemente. Sin duda, el blanco es el nuevo negro de Santiago Segura.
Demme, desde que 'El silencio de los corderos' transformó su carrera, muestra una ligera mejoría en su dirección. Sin embargo, aún no alcanza el nivel de paranoia que lograba Frankenheimer en sus personajes y en el impacto que estos generaban en la audiencia.
Un remake entretenido pero predecible, que mantiene un ritmo adecuado en su narración y edición. Sin embargo, pierde fuerza en un momento clave debido a una melodía empalagosa. A pesar de eso, la construcción y las interpretaciones son sólidas.
Burla de Enron. La primera mitad es bastante aceptable. Sin embargo, cuando el matrimonio de Dick y Jane empieza a delinquir, la calidad de la película decae notablemente.
Aquí ha habido trabajo, y del bueno. (...) una farsa de elementos paródicos muy bien interpretada (¡Ernesto Alterio!), eficaz en el siempre complicadísimo humor físico
Una película que puede pasar desapercibida, pero cumple su objetivo. Tiene un enfoque astuto sin ser pesado, durando solo hora y cuarto, lo que permite concentrarse en la narrativa. Aunque se basa en una imagen supuestamente aterradora, brilla más por sus diálogos.
Recuerda sobremanera a 'A propósito de Schmidt', tanto en el ritmo como en la edad y el carácter solitario del protagonista. Es una obra notable, aunque se siente limitada por la falta de claridad en la forma en que se retrata el abandono de unos hijos demasiado ocupados.