Gato por liebre. Es sumamente aburrida, con un uso engañoso del tiempo, un diseño de producción de mal gusto y unos efectos especiales que son evidentemente deficientes.
Colorida, juvenil, divertida y absurda, esta película puede ser interpretada de diferentes maneras. Cada espectador decidirá si ve el lado positivo o negativo, dependiendo de sus expectativas.
Los intérpretes, las situaciones, los diálogos y la dirección son correctos, pero no logran generar entusiasmo. A pesar de esto, hay una mejora notable en la película cuando los personajes comienzan a mostrar sus superpoderes.
Comienza de manera prometedora, aunque su desarrollo resulta algo inconsistente y culmina de una forma que no está a la altura de su inicio. Es ingeniosa y digna de reconocimiento, pero su enfoque político puede ser demasiado ambicioso para lo que logra transmitir.
Intriga dramática centrada en un locutor de radio que opera durante la noche. Aunque tiene un uso excesivo de steadycam, logra mantener el interés del espectador.
Cumple expectativas, aunque resulta bastante básica en diversos aspectos. Sin embargo, es efectiva gracias a su serie de secuencias de acción y sus impresionantes escenarios.
Sencilla en su planteamiento y desarrollo, quizá demasiado. A lo largo de buena parte de la historia, el espectador se puede desesperar ante la indolencia política y moral de esta propuesta de ciencia ficción.
Lo que Bertrand Blier presenta en Les cotelettes es una mirada grosera hacia el cuerpo y la mente de la mujer, filmada de manera despectiva, como si fuera un anciano lascivo. Esta película claramente encaja en la categoría de las que se odian.
Innovadora, vibrante y quizás con fallos, los octogenarios Taviani han recuperado parte de la fuerza de sus obras locales. Han revitalizado el concepto de venganza de Shakespeare, transformándolo en una vendetta al estilo napolitano.
Un homenaje a la superficialidad, un drama cargado de un sufrimiento artificial. Las afirmaciones corren el riesgo de ser o contundentes o sonar pretenciosas.
Villanueva filma y edita con una gran dedicación, enfocándose en las reacciones, los silencios y las risas. Es una obra que celebra la vida en el contexto del teatro.
Prime time se presenta como una película sin vida, que parece sacada de otra era. Carece de originalidad y se siente como una mera repetición de conceptos, un producto comercial que no aporta nada a nivel intelectual.
La película busca equilibrar ligereza y relevancia, lo cual no siempre resulta negativo, dependiendo de las expectativas del público. Un espectador de 'Syriana' puede quedar insatisfecho, mientras que uno de 'En el punto de mira' podría quedar completamente satisfecho.