Lo que podría haber sido una película redonda, se convierte en una interesante crónica de una amistad en la primera mitad. Sin embargo, la narración de un escarmiento se presenta de manera tan errónea que cuestiona la calidad de la obra en su conjunto.
Una película que puede pasar desapercibida, pero cumple su objetivo. Tiene un enfoque astuto sin ser pesado, durando solo hora y cuarto, lo que permite concentrarse en la narrativa. Aunque se basa en una imagen supuestamente aterradora, brilla más por sus diálogos.
La versión de Lurie de 2011 es más directa y clara. La ambigüedad en la actitud femenina ha sido eliminada, lo que proporciona una imagen más definida. En resumen, se presenta como una réplica de mercadillo.
Los escritores del nuevo guión muestran mayor sinceridad acerca del desenlace. No obstante, Hyams no logra elevar 'Más allá de la duda' más allá de un thriller convencional que se siente más como una producción televisiva y carece de profundidad.
El guion de esta nueva versión francesa ha tomado la decisión acertada de eliminar el uso excesivo de palabras del original argentino, conservando casi todo lo demás.
Excelente drama. Breillat ha creado una de sus más destacadas obras, reflexionando de manera sincera y cruel, pero con elegancia, sobre los límites del deseo. Es, además, una película visualmente hermosa.
Una de las características destacadas de la obra de Jacquot es su inclusión de rumores de la época, como el lesbianismo de María Antonieta. Sin embargo, este elemento no añade significativamente a la emoción contenida en la película.
Burla de Enron. La primera mitad es bastante aceptable. Sin embargo, cuando el matrimonio de Dick y Jane empieza a delinquir, la calidad de la película decae notablemente.
Aquí ha habido trabajo, y del bueno. (...) una farsa de elementos paródicos muy bien interpretada (¡Ernesto Alterio!), eficaz en el siempre complicadísimo humor físico
Lo único rescatable de la película es su ligero entretenimiento, pero se siente superficial y está marcada por un enfoque falso en la juventud, donde lo que más destaca son los músculos y la testosterona.
Recuerda sobremanera a 'A propósito de Schmidt', tanto en el ritmo como en la edad y el carácter solitario del protagonista. Es una obra notable, aunque se siente limitada por la falta de claridad en la forma en que se retrata el abandono de unos hijos demasiado ocupados.
Una comedia similar a las de Paco Martínez Soria, actualizada al siglo XXI. Presenta una mejor cinematografía y un montaje más pulido, convirtiéndose en una opción entretenida para disfrutar en familia.
El cine de Bay es inconfundible. Una explosión de caos llena de efectos visuales vibrantes. Con tres personajes carismáticos, la película logra cumplir perfectamente con lo que se propone.
Sacrilegio contra una obra maestra. La actualización se siente superficial, centrada en incluir más desnudos y erotismo, sin aportar profundidad a la trama ni a los personajes.
El primer acto de la película resulta decepcionante, ya que carece de ingenio en los diálogos y en las situaciones presentadas. Sin embargo, sorprendentemente mejora a medida que avanza la trama. Aunque su enfoque de comedia familiar es simple y moralista, termina siendo menos irritante.
Esto no es un remake, sino una reinterpretación que incluye varios cambios internos. El tono es menos oscuro, más violento y, de algún modo, más realista. Podría atraer a quienes disfrutan de lo explícito.
Lloret, al igual que en 'Hermanos Oligor', va más allá de simplemente proporcionar información básica y reflexiones generales. Logra imprimir un tono distintivo en su obra, enriquecido con textos, melodías y símbolos que añaden profundidad.
Han pasado 30 años y la nueva versión es mucho más audaz y directa, reflejando con humor el matonismo entre hermanos, algo que no es sencillo de abordar. A pesar de los cambios, la esencia se mantiene intacta.