El espectador descubrirá una gran cantidad de películas que harán que estas tres horas de proyección se conviertan en la promesa de innumerables horas de disfrute cinematográfico en el futuro.
Entretenidísimo. Es esencial y crucial por una razón fundamental: las películas de Pedro Olea todavía son lamentablemente muy desconocidas entre los jóvenes amantes del cine.
Las entrevistas no profundizan en el tema y la película se limita a rendir homenaje, presentando una música impresionante, pero careciendo de emoción en el drama.
Este análisis es profundo y agudo, acompañado de un montaje dinámico que refleja pasión y un sólido enfoque periodístico. Explora diversas perspectivas y permite que el espectador saque sus propias conclusiones.
El documental comienza con la música y explora dimensiones políticas, sociales y emocionales, convirtiéndose en un destacado ejemplo de periodismo. Es un documento esencial sobre una manera única de experimentar la música.
Interesante, polémica y egocéntrica, la película es también la demostración palpable de una atroz realidad: que en este mundo nadie convence a nadie de nada.
Furman muestra habilidad, aunque le falta un estilo distintivo. A pesar de que el mensaje de la película no alcanza el impacto esperado, logra cumplir con sus objetivos de manera efectiva.
Canónica a lo largo del relato, Goliath está dirigida por dos personajes destacados. La película es enérgica y emocionante, aunque no propone nada realmente innovador.
Plácida y sugestiva, la obra es fascinante en ocasiones, pero en otros momentos se siente autocomplaciente. Sin embargo, su opacidad excesiva puede provocar una molesta sensación de desagrado.
La película tiene el potencial de ser la más hermosa del año, pero no ofrece mucho más que lo que se puede encontrar en un sofisticado artículo de una revista de alta gama en relación al amor, el cine y la espiritualidad.
La directora debutante muestra una notable elegancia en su estilo y, aún más relevante, una profunda madurez en su contenido. Logra conectar al espectador con los personajes de manera efectiva, lo cual es un gran logro en su primera obra.
Una obra con una temática atractiva pero con un tratamiento desigual, inicia de manera sobresaliente, aunque más adelante se evidencian demasiado los cambios dramáticos en la trama y culmina de forma que no logra mantener el mismo nivel de calidad.
Ni el talento de Pugh y Garfield logra rescatar este drama romántico. Carece de la grandeza necesaria, no solo a nivel intelectual, sino en una sencillez emocional que debería ser fundamental, llenándose en cambio de frivolidades y un exagerado toque de película culinaria.
Sólo la rocambolesca reunión espacial de la totalidad de los personajes resquebraja la amabilidad del conjunto, una exageración de guión, que a pesar de todo consigue salvar Attenborough con el pulso que da la experiencia.
Una película sensible, cálida y respetuosa dentro de su evidente transgresión. No parece una película moral, aunque el desenlace, en cierta medida, lo sea. Dresen toma partido.
La narrativa del romance se desarrolla a través de las melodías, alternando entre los protagonistas. Mientras él narra su historia de forma lineal, ella lo hace de manera retrocedente. ¿Por qué complicar tanto la trama?
Película sobre la fugacidad del deseo, 'Viaje' refleja una mezcla de euforia y resaca, ofreciendo una danza entre relajación e impulso. Es un juego sexual y emocional que se sustenta en el talentoso trabajo de sus actores.
Tragedia con toques de comedia y ternura, especialmente en la interacción con su novia y el curioso robo de camisetas. Es una obra que se siente completa y satisfactoria.
Todos conocemos a una Fatima, heroína de nuestro tiempo, que a menudo olvidamos que tiene su propia familia. La película profundiza en este aspecto con una sencillez penetrante y una autenticidad que resulta conmovedora.
Una obra audaz y casi imprudente, intensa y llena de pretensiones, que aunque no logra captar la pasión de manera completa, definitivamente merece ser leída con atención.