Un lúdico ejercicio de hojeo de una revista de moda, en la que lo más enervante es el carrusel de tópicos que se monta Azuelos, francesa, para narrar el viaje de estudios de sus chicos estadounidenses a París
Destaca por la credibilidad de su lenguaje y la sinceridad de sus interpretaciones. Es un trabajo que transforma el concepto de 'película de chicas' en algo mucho más profundo y hermoso.
Infumable. Olvídense de cualquier sentido de la dramaturgia, de la calidad de los diálogos, del dibujo y del desarrollo de los personajes. Esto es bollería industrial de ínfima estofa.
Lioret prefiere un enfoque cercano que fomenta la identificación y la emoción entre los personajes, en lugar de optar por un tratamiento más político. Sin embargo, su estilo presenta una tendencia al maniqueísmo y a un trazo grueso.
Con tono de melodrama, se aferra a la intensidad de los acontecimientos y a una cierta simplicidad psicológica. Sin embargo, se beneficia de la potente presencia de sus intérpretes y de una cuidada realización.
Excelente retrato de personajes, interpretados con doloroso hiperrealismo por un grupo de jóvenes actores de innegable naturalidad. Rabiosa y violenta, pero nada gratuita.
Contiene la rabia de la desesperanza y la verdad que irradian secuencias como las reuniones de los educadores. Además, destaca la expresiva mirada de un descubrimiento excepcional: el niño magrebí Hamza el Hilali.
Posee una magia muy especial y una extraña poesía en la que se mezclan una moderna visualización y un texto entre lo profundo y lo candoroso. Una de las más originales propuestas del cine español de los últimos tiempos.
Con las ideas fijas en la alocada comedia juvenil de Hollywood, Fin de curso se las ingenia para darle un giro más (o dos) a la trama, resultando en una explosión de locura. Si lo más divertido que se les ocurre es recurrir a un duelo de vómitos, es evidente que hay una falta de creatividad.
El diario de Noa no aspira a mucho más que al ofrecimiento de un sencillo relato bien contado. A Cassavetes le ha faltado afilar un tanto los detalles, pero aprueba con nota.
Machismo peligroso. Una cosa es la incorrección política, que siempre es de agradecer, y otra es caminar por el alambre del peligro social. Sánchez Valdés afirma que "el comportamiento de esta pandilla no tiene nada de ejemplar, pero te ríes con ellos. Al fin y al cabo, la única enfermedad de estos tipos es la juventud, y eso se cura con la edad".
Una película austera y poco complaciente, presenta una narración desequilibrada con un estilo casi documental. La reiteración de los diálogos resulta enervante, ya que opta por la falta de explicaciones en lugar de buscar la verosimilitud.