La escena del entierro es realmente graciosa, aunque la comedia en general pierde fuerza. Comienza de manera prometedora, pero luego no logra mantener el nivel.
Redime en su última media hora algunos de los problemas que se acumularon antes. Los creadores logran ser coherentes con la naturaleza de sus personajes.
Este documental presenta un choque entre un contenido verdaderamente excepcional y un continente sombrío. Se estructura como una recolección de experiencias humanas y formatos visuales, careciendo de un orden claro, identidad definida o de un concepto artístico o periodístico.
Chouraqui adopta un enfoque sentimental que resulta apropiado para audiencias menos exigentes, recurriendo a la demagogia, al simplismo y a la exageración de los rasgos de sus personajes históricos.
Magistral Michael Mann, cine en estado puro. Te atrapa desde el primer instante y no te suelta. Él establece el ritmo, alternando entre momentos pausados y ágiles, pero siempre sin caer en lo obvio. Una vez más, transforma los géneros con su habilidad para retratar las relaciones personales.
La obra invita a una reflexión más profunda de lo que podría parecer a primera vista. A pesar de ser un producto ligero y comercial, ofrece diversión moderada y aunque carece de trascendencia, está ejecutado con habilidad.
Una película muy decepcionante, intenta apelar a las emociones del público utilizando técnicas poco honestas. Además, resulta repetitiva, excesivamente sensiblera y deshonesta en su narración.
Enredo plagado del cinismo que Wilder llevaba inyectado en sus venas. La alta sociedad de la época retratada con maldad y eterna gracia por una de las figuras de la comedia de los treinta, Claudette Colbert.
Mouret presenta una visión de la infidelidad donde el tono y la estética son tan importantes como el diálogo. Los encuentros son filmados con una sutileza que sugiere una observación aguda de lo cotidiano.
Burman ha perdido su esencia. Su espléndida combinación de profundidad y ligereza se ha convertido, esperemos que temporalmente, en algo casi irrelevante.
'Bypass' reúne todos los elementos de las clásicas comedias desenfrenadas, pero su ritmo podría ser más frenético y la selección musical no encaja del todo. A pesar de su estética similar a la televisión, resulta entretenida.
'Sólo para dos' pone de manifiesto lo complicado que resulta crear cine y comedia, así como diseñar carteles, especialmente cuando faltan el buen gusto y la atención al detalle.
Absurda comedia romántica con una protagonista que acapara la atención, mientras los personajes secundarios provocan más vergüenza que empatía. Sus intentos de generar risas caen en los clichés, y su búsqueda de momentos emotivos resulta en una carga excesiva de sentimentalismo.
Comedia romántica con un punto de erotismo. La historia narra el replanteamiento vital y sexual de una traductora que trabaja en el diario escrito por un francés 200 años atrás.
Una deficiente aproximación a ‘Jo, ¡qué noche!’, de Scorsese. Demasiados grandes nombres para un producto tan pequeño. Poco o nada funciona en 'Un mal día lo tiene cualquiera'.