Comedia de acción en la que solo el elenco se mantiene a flote. 'Despido procedente' se presenta fragmentada debido a su guion deficiente, resultando en una película que carece de ritmo cómico y reflexiones sociales.
La redención del protagonista carece de un verdadero sentido moral, ya que no hay una profundidad trascendental. Es únicamente una experiencia sentimental. Todo culmina en una sobrecarga de cursilería que, sin embargo, se siente completamente sincera.
Una película única que desafía cualquier comparación previa. Es un ejercicio estilístico que explora la poética de la violencia. Aunque puede que no atraiga a grandes multitudes, seguramente se consolidará como una obra de culto.
Uno de esos estudiadísimos artefactos cinematográficos que, tras su culminación, admiten de mala manera un repaso de lo acontecido desde el inicio. (...) artificio en la dirección.
Con ecos de 'Las mujeres perfectas' y su visión de la familia idílica, 'Vivarium' presenta momentos aterradores. Sin embargo, lo más significativo de la película es lo que se oculta entre líneas, más allá de lo que se presenta en pantalla.
Una narrativa astuta que mantiene el interés, a pesar de la poca química entre los protagonistas y su relación poco creíble. La dirección es competente, aunque carece de un toque distintivo.
Un terror que prescinde de efectos especiales, se presenta de manera elegante y evita los trucos fáciles. Mantiene un buen nivel de suspense a lo largo de la mayor parte de la historia, aunque pierde fuerza en la parte final al resolver los conflictos.
No tiene a los dos mejores intérpretes del mundo pero Volckman se basta y se sobra para, con un regocijante espíritu de serie B, mantener la sugestión del espectador gracias a dos interesantes bases.
Película donde no suceden eventos significativos, sino que se narran de manera insistente. Cada línea parece un intento de mostrar inteligencia, pero en realidad se percibe más como una vacía pretenciosidad que como una auténtica brillantez.
Gélido thriller que, a pesar de sus debilidades y la carencia de originalidad, presenta dos virtudes destacadas: es un interesante y perverso reflejo de la publicidad.
Un artefacto de exquisita sensatez narrativa y estremecedor poder para remover conciencias. Es gran cine del siglo XXI, el de la crisis y el derribo, el que puede ayudar a entender muchas cosas.
El director se aventura con un enfoque metódico, donde las escenas se prolongan, lo que lejos de ser un defecto, se convierte en una virtud. Transita desde la monotonía hacia una profunda angustia y, finalmente, hacia una devastación emocional. 'La ley del mercado' requiere atención, pero a cambio brinda recompensas.
El escritor Emmanuel Carrère, además de ser cineasta, dirige con gran energía. La película se muestra auténtica y desoladora en al menos dos tercios de su duración. Sin embargo, el desenlace se siente algo apresurado.
Una obra extrema, de fundamentada radicalidad en el fondo, en las formas y hasta en su duración, que emociona desde su absoluta coherencia con sus postulados políticos. Es un trabajo apasionante.
Producción sencilla con una estructura algo inestable, pero que, a pesar de sus fallos, logra transmitir una atmósfera de calidez que resulta difícil de romper.
'Come, duerme, muere' explora los problemas de la sociedad actual utilizando enfoques que han sido explorados por numerosas obras en la última década. Esto no implica que sea una mala propuesta, pero su falta de originalidad disminuye su impacto.
El activismo cinematográfico de Castagnet y Fuchs carece de carga alegórica, pero resulta esencial. Sin embargo, el aspecto personal y emocional de esta película, que combina rabia y sutileza, no logra ser completamente efectivo.
Aunque el guion podría tener más desarrollo, la singular comicidad de Luis Bermejo y la sensibilidad de Adriana Ozores logran elevar una obra que no busca más que mostrar la humanidad de sus personajes.