Liman y el guionista Gary Spinelli proponen una película de extraña luminosidad, que está llena de humor. Reubican a Cruise en su rol de estrella y la complementan con una banda sonora exquisita que no resulta exagerada.
Mucho ritmo, convencionalismos en el uso de la música, consistencia y sencillez expositiva y actuaciones mucho más que eficaces. Los actores agradecen con convicción, carisma y entrega los roles de gigantes que asumen en esta película, que resulta muy disfrutable.
La película de Dayton y Faris expone de manera fascinante algo más persistente que cualquier lucha de época, y se apoya con claridad nada enfática en uno de los pilares de la sociedad estadounidense.
Las acciones se acumulan linealmente y no logran cohesionarse del todo y potenciarse, aunque varias por separado tienen una fuerza tan brutal como impactante.
Es una película que explora esos momentos donde la opresión se enfrenta a sueños, sonidos y fugas estéticas. La cinta presenta raptos visuales y musicales, llenos de audacia y encanto.
'Atómica' se presenta como una película visualmente atractiva y ocasionalmente cautivadora, aunque sufre de una notable falta de méritos narrativos. La historia no avanza con fluidez, se interrumpe constantemente y se torna áspera.
Una película carente de sombras, sin complejidades, que resulta directamente placentera y notablemente encantadora. Una película que carece de secretos.
Un relato que tiene dificultades para construirse, ya que se siente similar a otros grandes relatos estadounidenses sobre la ambición, sin ofrecer novedades ni recursos únicos. Hay ecos de 'El lobo de Wall Street' y cierta estética de Boogie Nights, pero le falta el ritmo narrativo que caracteriza a esas películas.
Con situaciones tensas y pasiones conflictivas, Singer y los demás hacen la mejor película de aventuras en mucho tiempo, una de esas que justifica su producción elefantiásica no sólo con espectacularidad sino con criterio, inteligibilidad, consistencia y talento.
un retrato de un personaje con sus razones y con los malos tiempos que le han tocado en suerte. Esas razones y esos traspiés no se ponen en escena con convicción ni con sutileza más allá de la performance de Witherspoon.
La película presenta un ritmo y un tono intermitentes, así como una variabilidad en la precisión de las actuaciones y en la distribución del protagonismo entre los personajes principales.
Se atenta contra lo atractivamente inextricable del mal del film de los setenta. La obsesión por el origen es una de las plagas de las películas de franquicias: ese sinsentido que quizá no debía explicarse ahora se explica.
Denis tiene un talento especial para capturar peleas brutales, y en los escasos minutos que aparecen, 'High Life' resulta impactante y conmovedora. Este viaje autoral y pausado de Denis en el género de la ciencia ficción se inspira en las obras 'Solaris' y 'Stalker' de Tarkovski.
Es ese tipo de películas de género que Hollywood solía hacer con más maestría en los años 70 y parte de los 80. En aquel entonces, se contaban las historias con un mejor ritmo y se evitaban los constantes frenazos y arranques que a menudo las debilitaban.
La película aglutina, funciona como eslabón, como plantada de bandera para el veterano Scott, y como ejemplo a la hora de ofrecer acción, suspenso, tensión, dolor, oscuridad y hasta algunas dosis mínimas de calidez y humor.
Diversas situaciones mal resueltas, propuestas como las de Nolan y de sus acólitos empujan al cine hacia un modelo estéril y vacío, donde los mayores méritos se reducen a la grandilocuencia, el alto presupuesto y a meras piruetas argumentales.
Eastwood tiene los secretos. Sabe cómo ser clásico y no antiguo, cómo contar con fluidez una historia (...) Lo asombroso es el efectivo suspenso que logra generar el director con lo que ya sabemos, tal es su maestría narrativa.