Dirigida por Michael Radford, la película se enfoca más en seguir la cronología que en aportar creatividad. El diálogo se siente excesivamente adulador y, en muchos momentos, llega a ser aburrido.
Funciona mejor como reflexión sobre los trucos de la memoria y el efecto que tiene la educación —o, en este caso, la falta de la misma— en los juicios personales.
Despreciable. La falta de autenticidad es sorprendente. Se recurre a clichés y actitudes cínicas en el romance, lo que hizo que la experiencia con Mr. Harris se volviera una tortura durante 96 minutos.
Un desvaído reciclaje de clichés étnicos y bromas gastadas. La comedia resulta forzada, el drama brilla por su ausencia y los actores se pierden en un grupo ruidoso que parece moverse en manada a todas partes.
Una película tan desesperadamente fuera de onda en lo que respecta a salir del armario que te dan ganas de arrastrarla, junto con todos los que están en ella, al siglo XXI.
'Stopmotion' no es perfecta, pero cada elemento se mueve al unísono para forjar una intimidad profundamente perturbadora entre Ella y sus repelentes figuritas.
Aunque está en deuda con películas como la terrorífica 'Fright Night', 'The Wretched' ofrece uno o dos giros originales. Que su final sea tan previsible no implica que no valga la pena disfrutar del entretenimiento de llegar a ese punto.
No es original, pero sí que lo parece. Cada momento es auténtico. Se desmarca de sus clichés narrativos con la poesía de su guion y con la intensidad de su apartado cinematográfico.
Convertirse en una persona decente requiere una gran cantidad de muertes en 'Feliz día de tu muerte', una agresiva comedia de terror con un gentil eje romántico.
Bertino comprende el impacto de la simplicidad y el terror que puede surgir de un susurro. El director logra aterrorizarnos a través de situaciones familiares y elementos cotidianos.