Destaca cómo los pasillos entre los almacenes generan recorridos angustiosos, utilizando los interruptores de luz como herramienta para aumentar los momentos de tensión.
La verosimilitud del detonante del retorcido juego final es débil, lo que hace que la narración pierda un poco de ritmo. Además, la fórmula utilizada no aporta nada realmente innovador.
A pesar de su audacia al incorporar los elementos del género, no logra evitar algunos convencionalismos y clichés. Sin embargo, es una obra sólida y profundamente disfrutable que rinde homenaje al cine artesanal.
El problema es que las dudas traicionan a Julius Berg, un director con más experiencia en televisión, quien al permitir que las secuencias más llamativas se desarrollen sin control, descuida tanto la ejecución como la coherencia con su propuesta.
Una llamativa propuesta visual que responde a las expectativas como entretenimiento; sin embargo, resulta artificiosa y nunca logra explotar el aspecto erótico al que apunta en distintas ocasiones.
Es sólo otra aventura más de Po, un tanto repetitiva pero aún con cierta simpatía y capaz de cumplir con lo mínimo, que es entretener. Y bueno, para nada se ve que la saga esté por terminar.
Es una irresistible provocación a dejarse llevar por el caos, con el cine como guía para alcanzar la reflexión tras el delirio que además se burla de sí mismo. Ésta es la verdadera locura del multiverso.
La segunda temporada mejora notablemente en comparación con la anterior, al enfocarse en las motivaciones de su protagonista. Es suficiente para brindarle una oportunidad y comprobar si logra una reivindicación completa, así como si los villanos cumplen con las expectativas planteadas.
El filme de Bettinelli y Gillett se presenta más sangriento, manteniendo al mismo tiempo el humor característico de la historia. Los directores se ríen de sus propias normas y logran crear una burla dentro de la burla.
Apenas es entretenida. Se evidencia que aquel regreso prometedor para la saga fue solo uno de esos espasmos finales que suelen tener los asesinos slasher antes de su muerte.
Esta desastrosa continuación de la franquicia puede resultar entretenida si se es poco exigente, siempre que se le considere dentro del contexto del terror divertido. Sin embargo, no ofrece mucho más que eso.
Aunque no evita algunas obviedades, cae en diversos lugares comunes y se presenta como una pieza de género con los suficientes sustos para no defraudar ni a los fans ni a quienes busquen una experiencia fílmica de terror con un toque de serie B.
Nia DaCosta logra ofrecer momentos espectaculares y divertidos; sin embargo, la película resulta poco entretenida. El Universo Cinematográfico de Marvel continúa luchando en su intento de reinicio.
Aventura reflexiva que aborda temas como la paternidad y el significado del contacto humano, ideal para quienes disfrutan de la ciencia ficción adulta e inteligente. Sin duda, es una obra imprescindible para los aficionados al género.
En general, la película ofrece un recorrido entretenido y presenta motivaciones claras. Incluye momentos entrañables y logra hacer que los toques de humor, aunque escasos, funcionen bien.