Wright recurre a un montaje potente y renovador, junto a una producción estilizada, para delinear y acelerar un vehículo de entretenimiento impactante, seductor y de esencia cinematográfica auténtica.
Se trata de un blockbuster llevado al exceso, con una trama que se guarda muy pocas sorpresas, que raya en el absurdo. Por otro lado también es cierto que no engaña a nadie, es puro y vil entretenimiento hollywoodense, se asume como tal y así debe ser juzgado.
Es innegable su gran manufactura y el valor que tiene como testimonio, pero deja la sensación de que sólo es un apunte de los verdaderos alcances de la historia en cuestión. Aún así, 'McLaren' resulta muy entretenida.
La premisa se mantiene sin cambios, al igual que los protagonistas; únicamente se han mejorado los efectos especiales. La fórmula sigue siendo efectiva y, en términos de entretenimiento, cumple su propósito.
Un producto evidentemente menor con respecto a las anteriores entregas de la saga, pero con lo necesario a nivel de entretenimiento para dejar satisfechos a los fans.
Una película sin demasiadas complicaciones, pero no por ello falta de contenido, repleta de impresionantes batallas y personajes cautivadores. Evoca el encanto esencial de los superhéroes.
Una producción mexicana que, aunque limitada en recursos, destaca por sus ambiciones y logros. Se atreve a estrenarse y no solo se posiciona como una de las mejores opciones, sino que demuestra que aún hay espacio para el buen cine en México.
El punto más alto en la breve pero llamativa filmografía de Emilio Portes, una película con todos los elementos necesarios para conectar con el público mexicano.
Un simpático producto de comedia de horror con buenas dosis de violencia y uno que otro apunte interesante, muy satisfactoria si de lo que se trata es de pasar el rato.
La historia es, sin duda, predecible, pero el carisma de los protagonistas, junto con la ligereza del desarrollo y la atractiva modernización, hacen que la propuesta funcione y trascienda más allá de ser solo una curiosidad.
Divertida comedia de Jim Jarmusch que rinde homenaje y satiriza acerca de los cadáveres reanimados; está dirigida para aquellos que buscan humor inteligente.
Es un tanto inconsistente y no es para todos los gustos, pero aún así funciona como entretenimiento, y tiene los atributos necesarios para no pasar del todo desapercibida, e incluso volverse una verdadera curiosidad.
Es un cautivador pasaje fílmico que da un cariñoso empujón a hacer conciencia del justo momento que se está viviendo, y asomarse al interior para escuchar lo que está gritando.
una propuesta que, debido a su misma naturaleza, por momentos se queda más en el ejercicio que en la contundencia, pero que aún así se convierte en una experiencia fílmica interesante y sugestiva.
Es efectiva a la hora de transitar por ellos, precisa con las dosis de humor y melancolía, y se agradece que no ceda a excesivas e innecesarias pretensiones intelectuales.