Una poco convencionales tragicomedia, cínica e inteligente, donde el también responsable de “Florida Project” (2017), sabe sacar provecho de la naturalidad que aporta la conjunción de actores de formación, con actores no profesionales.
Resulta más que interesante, poco convencional, y desconcertante en sus pasajes más intensos, que es cuando logra penetrar profundo en la mente del espectador.
Es referencia obligada dentro del panorama actual para los fans del terror, una pieza que sabe darle la vuelta a los convencionalismos y queda muy cerca de ser una obra maestra.
Sobresale porque no va más allá del promedio, porque sólo entretiene, se cuenta con oficio, tiene un discurso social claro y, además, proyecta humanidad. Es un platillo fílmico discreto, que evita a toda costa ser rebuscado, sofisticado u ostentoso.
Wright recurre a un montaje potente y renovador, junto a una producción estilizada, para delinear y acelerar un vehículo de entretenimiento impactante, seductor y de esencia cinematográfica auténtica.
Se trata de un blockbuster llevado al exceso, con una trama que se guarda muy pocas sorpresas, que raya en el absurdo. Por otro lado también es cierto que no engaña a nadie, es puro y vil entretenimiento hollywoodense, se asume como tal y así debe ser juzgado.
Es innegable su gran manufactura y el valor que tiene como testimonio, pero deja la sensación de que sólo es un apunte de los verdaderos alcances de la historia en cuestión. Aún así, 'McLaren' resulta muy entretenida.
La premisa se mantiene sin cambios, al igual que los protagonistas; únicamente se han mejorado los efectos especiales. La fórmula sigue siendo efectiva y, en términos de entretenimiento, cumple su propósito.
Un producto evidentemente menor con respecto a las anteriores entregas de la saga, pero con lo necesario a nivel de entretenimiento para dejar satisfechos a los fans.
Una película sin demasiadas complicaciones, pero no por ello falta de contenido, repleta de impresionantes batallas y personajes cautivadores. Evoca el encanto esencial de los superhéroes.
Una producción mexicana que, aunque limitada en recursos, destaca por sus ambiciones y logros. Se atreve a estrenarse y no solo se posiciona como una de las mejores opciones, sino que demuestra que aún hay espacio para el buen cine en México.
El punto más alto en la breve pero llamativa filmografía de Emilio Portes, una película con todos los elementos necesarios para conectar con el público mexicano.
Un simpático producto de comedia de horror con buenas dosis de violencia y uno que otro apunte interesante, muy satisfactoria si de lo que se trata es de pasar el rato.
La historia es, sin duda, predecible, pero el carisma de los protagonistas, junto con la ligereza del desarrollo y la atractiva modernización, hacen que la propuesta funcione y trascienda más allá de ser solo una curiosidad.
Divertida comedia de Jim Jarmusch que rinde homenaje y satiriza acerca de los cadáveres reanimados; está dirigida para aquellos que buscan humor inteligente.
Es un tanto inconsistente y no es para todos los gustos, pero aún así funciona como entretenimiento, y tiene los atributos necesarios para no pasar del todo desapercibida, e incluso volverse una verdadera curiosidad.
Es una cautivadora mirada a la infancia y la vocación por enseñar, que nunca cae en el melodrama exacerbado o el temendismo, mostrándose bella y agridulce como la vida misma.