Se dice que una buena película infantil siempre será apreciada también por los adultos; estudios como Pixar, Disney, Aardman y Laika han dado numerosos ejemplos de esto. Sin embargo, esta película no logra cumplir con ese estándar, aunque a pesar de sus inconsistencias, logra ser bastante entretenida.
Es ligera y divertida en su desarrollo, así como bella y sugestiva en su acabado, pero sobre todo transita lejos de falsas pretensiones o regodeos intelectuales.
Una nueva y maravillosa película que explora las oportunidades de la animación, destacando las características del estilo japonés, que siempre logra sorprender tanto a niños como a adultos.
No sólo es una de las mejores opciones para los niños en la cartelera, sino para el público en general. Se trata de una aventura en donde se conjugan con encanto, fondo y forma para detonar tanto los sentimientos como la imaginación.
Este delirante festín es adictivo para quienes no son demasiado exigentes y disfrutan de los excesos, llenando la pantalla de humor negro y sangre en cantidades exageradas.
Una poco convencionales tragicomedia, cínica e inteligente, donde el también responsable de “Florida Project” (2017), sabe sacar provecho de la naturalidad que aporta la conjunción de actores de formación, con actores no profesionales.
Resulta más que interesante, poco convencional, y desconcertante en sus pasajes más intensos, que es cuando logra penetrar profundo en la mente del espectador.
Es referencia obligada dentro del panorama actual para los fans del terror, una pieza que sabe darle la vuelta a los convencionalismos y queda muy cerca de ser una obra maestra.
Sobresale porque no va más allá del promedio, porque sólo entretiene, se cuenta con oficio, tiene un discurso social claro y, además, proyecta humanidad. Es un platillo fílmico discreto, que evita a toda costa ser rebuscado, sofisticado u ostentoso.
No engaña a nadie, es espectáculo por el simple espectáculo, pero aunque mantengas el acelerador a fondo, no cambia que el apostar, sólo por repetir el chiste —que de por sí es simple— una y otra vez, raya en el aburrimiento.
Wright recurre a un montaje potente y renovador, junto a una producción estilizada, para delinear y acelerar un vehículo de entretenimiento impactante, seductor y de esencia cinematográfica auténtica.
Se trata de un blockbuster llevado al exceso, con una trama que se guarda muy pocas sorpresas, que raya en el absurdo. Por otro lado también es cierto que no engaña a nadie, es puro y vil entretenimiento hollywoodense, se asume como tal y así debe ser juzgado.
Es innegable su gran manufactura y el valor que tiene como testimonio, pero deja la sensación de que sólo es un apunte de los verdaderos alcances de la historia en cuestión. Aún así, 'McLaren' resulta muy entretenida.
La premisa se mantiene sin cambios, al igual que los protagonistas; únicamente se han mejorado los efectos especiales. La fórmula sigue siendo efectiva y, en términos de entretenimiento, cumple su propósito.
Un producto evidentemente menor con respecto a las anteriores entregas de la saga, pero con lo necesario a nivel de entretenimiento para dejar satisfechos a los fans.
Una película sin demasiadas complicaciones, pero no por ello falta de contenido, repleta de impresionantes batallas y personajes cautivadores. Evoca el encanto esencial de los superhéroes.
Una producción mexicana que, aunque limitada en recursos, destaca por sus ambiciones y logros. Se atreve a estrenarse y no solo se posiciona como una de las mejores opciones, sino que demuestra que aún hay espacio para el buen cine en México.
El punto más alto en la breve pero llamativa filmografía de Emilio Portes, una película con todos los elementos necesarios para conectar con el público mexicano.
Un simpático producto de comedia de horror con buenas dosis de violencia y uno que otro apunte interesante, muy satisfactoria si de lo que se trata es de pasar el rato.