Un producto tan atractivo y refrescante tanto para los que ya conocen los cómics y la película, como para aquellos no iniciados que se acerquen por primera vez a la franquicia.
'Alien: Romulus' es uno de los mejores momentos de la saga en los últimos años, equilibrando la acción con dosis precisas de gore, ofreciendo una aventura intensa y sumamente entretenida.
Alex Garland se queda a un par de pasos de ser un verdadero portento. Aún así es una de sus mejores películas y de las más estimulantes experiencias cinematográficas que encontraremos en el año.
En 'Un lugar en silencio: Día uno' entienden y asumen con plena conciencia de que lo más importante es generar las atmósferas y mantener el ritmo para hacer efectivos los sobresaltos.
Uno de esos pocos ejemplos de cómo una película rutinaria y que deambula en el límite del desastre, se sostiene apenas, gracias a la combinación de un mínimo de oficio, mucha nostalgia, [y] el cariño que se le tiene a los viejos personajes.
Es cierto, esta vez se trata de un Mad Max menos misterioso y carismático, pero suficientemente salvaje y complejo, para sustentar sus andanzas, en este futuro distópico.
El relato avanza a un buen ritmo y, a pesar de su enfoque convencional, logra mantener al espectador cautivado a través de planteamientos sobre la redención y un discurso subyacente que no busca complacer. Es una interesante y sugestiva reflexión sobre la culpa.
Una épica clásica acorde a nuestros tiempos, tornándose mucho más compleja, turbia y retorcida que sus predecesoras, pero además manteniendo entre el ritmo requerido por el sopor del delirio, el perfil de entretenimiento para el gran público.
Se trata de una intensa e inteligente exposición sobre los sentimientos que al igual que la pelota van y vienen arrojados con intención y buscando la conveniencia, aunque siempre a expensas de llegar a terminar obedeciendo al corazón.
El intenso y angustiante ejercicio es tan efectivo de inicio, aunque para su segunda mitad ya obedece a convencionalismos narrativos, nunca deja de ser interesante y revelador.
Lo orgánico de la propuesta visual le otorga identidad sin que pierda la triste universalidad de las circunstancias, y aunque sacrifica cierta profundidad en favor del acercamiento genuino, nunca pierde potencia.
En realidad no ofrece demasiadas sorpresas y tampoco presenta personajes precisamente memorables. Sin embargo, es fiel y congruente como extensión del universo al que pertenece.
Luce descuidos que le restan credibilidad. Sin embargo, resulta un vehículo de entretenimiento envolvente y de aceptable manufactura, que, sin ser precisamente novedoso, cumple lo que ofrece.
La película ofrece una aventura con metas claras. Aunque empieza a mostrar cierta falta de originalidad, tiene suficiente identidad y corazón para mantener al espectador entretenido.
Es una vez más sólo una cauta transición, adolece de fuerza narrativa y se contenta con evitar el borde del abismo para cerrar aquellas líneas argumentales que cada vez importaban menos.
A pesar de su desorganización y tono artificial, establece un entorno perfecto para la próxima entrega, donde el drama y la aventura están a punto de desatarse sin complicaciones.
La llegada del anime 'Kaiju Nº 8' revitaliza el género de los monstruos gigantes. Es un verdadero deleite para quienes disfrutan de las emociones de las aventuras con estas criaturas colosales.
Una adaptación que conserva la esencia auténtica de la obra de Eiichiro Oda, logrando una síntesis efectiva al reducir ciertos excesos que en el anime suelen ser solo humorísticos.