Además de lucir una manufactura más que correcta y un desarrollo sutil no exento de ciertos toques de humor que evitan caer en la sensiblería, Hami acierta al asumir los clichés para concentrarse en la construcción de los personajes y sus relaciones.
Después de la primera vuelta de tuerca, todo se desvanece y el discurso, que parecía inteligente y perspicaz, se diluye en la condescendencia de situaciones cliché propias del melodrama manipulador. El ingenio se transforma en cursilería.
Snyder parece seguir con rigor la fórmula del género, pero consigue una adaptación intensa y apropiada de la novela "Ciudades desiertas", de José Agustín.
El marcado estilo teatral de Manolo Caro se adapta con mayor fluidez a las convenciones del cine, presentando, a pesar de algunas inconsistencias, sin duda la mejor de sus obras.
La frescura que se siente a lo largo de toda la película es lo que permite un entretenido desplazamiento de las fórmulas de la comedia romántica que ha establecido la industria de Hollywood.
Una comedia realmente inteligente 'Nacido para ser Rey' es la gran opción dentro de la cartelera comercial tanto para niños, como para el público adulto.
No decepciona, se mantiene congruente con la propuesta inicial de la saga, y sabe sacar provecho de la tramposa euforia por los multiversos convirtiéndose en uno de los más divertidos y funcionales cruces de franquicias de superhéroes.
Funciona entregando un divertido delirio sin demasiadas reticencias en cuanto a las dosis de sangre, que resulta un comedía negra bastante divertida y un poquito más inteligente de lo que parece.
Pese a su comicidad incómoda que bordea el humor negro, 'Enferma de mí' resulta muy digerible y aunque la conclusión no alcanza la contundencia que pretende, siempre provoca una abrumadora cercanía.
Sigue los lineamientos de la comedia de situación, apuesta por la contención para retorcer el planteamiento hasta convertirse en un brutal recordatorio del cine como una experiencia que se mete en la psique y remueve las entrañas.
Las irreverentes referencias a la filmografía de Cage, tomando diálogos emblemáticos y algunos segmentos de sus películas, fluyen con frescura alimentando la parodia.
Vaya inteligente, divertido y revelador ensayo sobre la personalidad y la autocomplacencia, (...) lo que se plantea como una elegante comedia negra, nunca pierde el paso ni deja títere con cabeza y mucho menos abandona una clara vocación de entretenimiento.
Sus planteamientos son inteligentes, está llena de frescura y es muy llamativa, con algunos personajes que se quedan a unos pasos de llevarse la película; pero, al final, apenas resulta simpática en su trayecto y su conjunto.