Se puede decir que 'Frantz' es una de las películas más convencionales de Ozon, pero sus complejas sensibilidades y afinada ironía son evidentes en una obra madura que trasciende el pastiche de género.
Su mejor baza es la elegante energía intelectual servida por Graf, que usa cada floritura visual y narrativa para dar ímpetu a un material potencialmente sombrío.
Con un diseño meticuloso y un trabajo de cámara perfecto de Davide Leone, se trata de una película única, reflexiva, emocionalmente satisfactoria e inmensamente entretenida.
Es la película más lograda y ambiciosa hasta la fecha de una directora que suele explorar temas femeninos desde un punto de vista comprometido con los temas de género.
Este ágil montaje de material de archivo y entrevistas brinda una profundidad interesante. Sin embargo, resulta muy decepcionante su simplificación de los años 60, presentándolos solo como un periodo de espectáculo abrumador.
Una película implacable, accesible y envolvente. Trabajando con Carbunariu, Jude ofrece una visión sobria y visualmente impresionante de los métodos de la policía secreta de Ceausescu.
Cruz no logra aportar a su personaje la profundidad necesaria. Además, existe un desbalance incómodo entre el enfoque ligero y la oscuridad del contenido que se presenta.
Es una película elegante y magistralmente realizada. Presenta escenas de acción de una calidad sorprendente de los hermanos. Sin embargo, terminó dejándome con la sensación de haber sido algo superficial.
Una visión empática e inteligente de la prisión de la fama y el privilegio, con una Kristen Stewart que ofrece una interpretación principal frágil, tierna, a veces juguetona.
Austera y melancólica. El espectador participa activamente en una narrativa que siempre se despliega y revela a cada momento conexiones y matices inesperados.
Una meta-investigación de la cultura de la imagen actual y del cine primitivo, bien elaborada y amena. No busca una rapidez adictiva, sino que presenta extensas secciones enfocadas en personajes individuales.
Un reparto estelar y un cabello espectacularmente horrible no logran rescatar la epopeya medieval de Ridley Scott. La trama resulta ni memorable ni satisfactoria.