Los resultados son predecibles y un tanto entretenidos. Muestra los aspectos negativos de manera efectiva, pero como la comida rápida, a las dos horas sientes hambre nuevamente.
En general, la adaptación es fiel, pero algunas cualidades del lenguaje de Dinesen se han perdido y la dimensión política se ha simplificado innecesariamente.
Combina el musical rock con el thriller de espías y explora otros géneros de manera efectiva. La creatividad cómica se mantiene en un nivel elevado a lo largo de la película.
Lejos de evitar las implicaciones más horteras de este concepto, la película se deleita en ellas como un cachorro en un trébol; la frase de Martin '¡Al barro, reina del fango!' por sí sola casi vale el precio de la entrada.
Tan triste como oscuramente divertida, la película está tan bien concebida y construida que a menudo parece un documental de Frederick Wiseman, a pesar de que todo está guionizado y cada parte es interpretada por un profesional.
Coppola logra plasmar de manera efectiva la atmósfera de Tokio, destacando la experiencia de ser un forastero y aprovechando al máximo el talento de sus actores. Sin embargo, no logra ofrecer mucho más.
Si, como a mí, te gustan las películas anteriores de Gus Van Sant, te satisfará especialmente lo que aquí consigue hacer con el guion satírico antitelevisión de Buck Henry.
Aunque se intenta mantener el interés la mayor parte del tiempo, la compasión autoconsciente que Frears prodiga al material lo sitúa en cierto inframundo que hace que no llegue a ser plenamente convincente.
Mis ganas de mantener el interés en la trama y de asombrarme con la actuación de Kingsley se vieron afectadas por la violencia del montaje y el sonido.