Porno bélico. Adaptar una novela es complejo, pero hacerlo con memorias lo es aún más. Muchos de los eventos mencionados en 'Jarhead' carecen de una estrategia que los respalde de manera convincente.
No hay planos aburridos; Schnabel se divierte experimentando con sonidos expresionistas, un montaje neo-Eisensteiniano y diversas ideas cinematográficas.
Aunque su misterio es fácil de seguir, la película resulta insatisfactoria, ya que intenta generar una atmósfera de terror al prolongar las preguntas sin ofrecer respuestas.
Se mantiene bastante bien. Coge sustancia gracias al atrevido y original lenguaje cinematográfico del director y a las notables actuaciones de los actores principales.
Leste muestra su habilidad al mantener en movimiento su enorme trama, transitando de forma eficiente de un punto a otro y acumulando una considerable dosis de suspense a lo largo del recorrido.
No es uno de los mejores trabajos de Billy Wilder, aunque tiene algún interés por la interpretación de James Stewart, que es, prácticamente un recital en solitario.