Una obra relevante, de impecable tono, factura elegante, composiciones superlativas y una mirada desencantada al paisaje humano de nuestra contemporaneidad.
Realizada con ineptitud, ortopédicamente montada, luce interpretaciones tan atractivas como un estornudo y un guion sin pies ni cabeza, más allá de la psicotronía.
Un juguete interesante, tanto insensato como sorprendente. Es una fusión delirante de thriller clásico, western, epopeya de artes marciales y cómic, con toques de animación.
Una obra que se interesa por el carácter y la complejidad psicológica de los personajes, así como por los detalles y matices. Presenta una mirada nihilista hacia el trasfondo político y una crítica social subyacente.
Trepidante thriller policíaco que funciona como una película de denuncia, pero sin pancartas ni proclamaciones invasivas. La intriga fluye con un buen ritmo, manteniendo siempre el interés del espectador.
Un relato salvaje confeccionado irónicamente con una elegancia formal. Se presentan largas y brillantes escenas de diálogos que evocan el estilo de Tarantino.
Elegantísima en puesta en escena. Visualmente, es un hechizo puro. La trama es delgada como papel de fumar, pero eso poco importa; aquí prevalece el misterio de lo desconocido, la acción y la tensión.
Obra maestra, filme hermoso, tenebroso, tenso y angustioso cuento gótico de horror por cuyas arterias y espeluznantes pasillos corren fantasmas de Conrad y Lovecraft. Es el suspense sobrecogedor, el más sobrecogedor de los últimos tiempos.
Deslumbrante factura visual y una impecable destreza narrativa hacen de esta obra un genuino cine de aventuras, narrado con mucha energía. Lo mejor del cine clásico marítimo resuena de una manera alegre, fresca y jovial.
Una cierta sensación de cansancio, de reiteración, se adueña a medio metraje. Algo quizás insignificante, pero que viene a decirnos que esta entrega ya no está a la altura de sus precedentes.
Un estremecedor retrato de la soledad del ser humano. Redford mantiene el tipo, la presencia, domina con autoridad toda la película. Es la suya una gran interpretación, aunque de las que no se notan.
Insensatísima chorrada que hibrida 'Independence Day' con 'Transformers'. Se hace interminable y no aporta nada nuevo, convirtiéndose en otro blockbuster prescindible de la era del entretenimiento superficial.
Clásica película de carretera, la evolución interior de este dúo pintoresco resulta interesante. La comedia, aunque sigue el molde tradicional de la 'buddy movie', se ve matizada por una sutil nube de tristeza.
Es, en lo específicamente cinematográfico, una obra muy digna para el público infantil. Su diseño de personajes es competente y su acción, entre colores de genuino cuento, avanza con energía y fluidez.
En tiempos de comedias descerebradas, esta apuesta por la libertad de elección del individuo, aun lastrada por leves apuntes moralistas, no deja de ser curiosa.