Simpatizamos con el héroe y seguimos con interés su peripecia, sufriendo por y con él, como dictan los cánones del cine de intrigas. Sin embargo, la puesta en escena carece de ebullición y vigor.
La película comienza de manera impactante, cuenta con una excelente realización técnica y artística, y presenta escenas de violencia cruda, al estilo americano, que se resuelven con una inquietante sobriedad. Sin embargo, no ofrece nada innovador.
El interés por documentar con precisión extrema este capítulo oscuro de la política británica incluye el rodaje en escenarios reales, pero esto resulta en un relato propenso a la reiteración.
Felizmente, no es la película que podía haber sido o la que imaginábamos que sería. No es un biopic (...) Una obra, en fin, de pequeño formato, casi de cámara, acogedora y modesta.
Trapero se aproxima a los hechos con notable objetividad. La dirección es impecable en fluidez y composición, y el reparto, liderado por un prodigioso Guillermo Francella, brilla sin defecto alguno.
El guión es un batiburrillo chiflado e incongruente. Hay un par de secuencias de acción contundentes, pero encajadas en un "déjà vu" sin sustancia y una narración tan desganada como la actuación de Schwarzenegger.
Thriller de alto nivel, fibroso y apasionante, que revalida el talento para el género de Alberto Rodríguez. Impresionantes Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo.
Cuenta con escenas inspiradas y divertidos momentos de humor, además de briosas composiciones; sin embargo, le falta el temperamento visual que se observa en 'El luchador', de Darren Aronofsky.
El filme, que pretende ser romántico, se queda en una mera postal descolorida, aunque mantiene un cierto encanto, el encanto inherente al relato bucólico.
Una obra relevante, de impecable tono, factura elegante, composiciones superlativas y una mirada desencantada al paisaje humano de nuestra contemporaneidad.