Zeller presenta flashbacks que resultan incómodos. 'El hijo' es una película evidente y carece de profundidad, dejando mucho que desear en comparación con 'El padre'.
Para pasar hora y media de buen entretenimiento, algo cada día más infrecuente. López conduce con buen ritmo la farsa, desterrando el aburrimiento. Simpática comedia "a feira". Tómese con albariño.
Trapero sabe administrar el ritmo de su obra: la primera hora se siente tranquila y medida, mientras que la segunda parte explota con intensidad, desbordando emociones como lágrimas, gritos y furia. Las actuaciones son verdaderamente sobresalientes.
El ingenio de gags brillantes brilla aquí por su ausencia, las situaciones divertidas son escasas y el ritmo, inexistente. Lo más lamentable es ver cómo naufragan en el empeño actrices y actores respetables.
Puede desanimar el miedo a una historia excesivamente sentimental. Sin embargo, eso no es lo que encontramos aquí. Detrás de la fría forma de narrar del director se esconde una profunda sensibilidad.
La película destaca por ser sumamente entretenida, gracias al excelente ritmo que establece el director Alessandro Genovesi y a la brillante actuación de Fabio de Luigi.
Sin alejarse de los clichés de la comedia familiar, 'Un lío de millones' sigue un camino predecible que ya ha quedado desactualizado desde la época de Lazaga.
Con un tono ligero y una comicidad sencilla, el espectador puede optar por emocionarse ante la grandeza de la clásica comedia popular italiana o disfrutar de la simpatía que transmiten varias situaciones.
Desigual y con un ritmo irregular, la obra trata con sensibilidad el ya conocido tema de la infancia desatendida. Presenta un conflicto familiar amplio sin caer en exageraciones ni dramatismos, manteniendo un tono sutil.
La trama carece de originalidad, pero su estilo visual es realmente innovador. Mantiene un tono equilibrado, sin caer en dramatismos ni sensacionalismos.
Para quienes se preocupan por el destino del planeta, la obra destaca por la fuerza de su presentación, aunque su desarrollo carece de la energía necesaria.