Es una película bonita, pero no una colección de postales. Una película cálida, pero no pegajosa. Tierna y suave, pero ni azucarada ni cursi. Hay mucho pedigrí, mucho bouquet, en esta obra de pasmosa sencillez.
Su exposición es fresca y dinámica, el trazo con que Richard Ayoade pinta al héroe tiene el calado emotivo, hondamente melancólico de las mejores páginas de Antoine Doinel.
Una todavía no encumbrada pero ya estimable Julia Roberts monopolizará hoy el interés, si bien todo el elenco de actores, de una espontánea ductilidad, merece el aplauso.
Uno de los éxitos comerciales más sorprendentes de estos últimos años. En realidad, se trata del cuento del patito feo. Y no menos superficial, con no menores dosis de moralina.
Bajo su capa de comedia ligera, Rohmer examina a sus personajes con un profundo conocimiento y comprensión de sus contradicciones y dudas eternas. Antológicos protagonistas.
Pura libertad creativa con Ana Torrent y Lola Dueñas. Víctor Iriarte dirige magistralmente a las dos actrices en esta película que va más allá de la denuncia, toda una obra experimental.
Es imposible no sentir simpatía por el cine de Gerardo Olivares. Esta película se presenta de forma despojada y fresca, sin excesivas pretensiones ni complicaciones.
Es entrañable redescubrir "Nacida libre" en "Mia y el león blanco". Esta película es sencilla y modesta, careciendo de la profundidad que se esperaría, pero cumple con sus objetivos de manera digna.