Una todavía no encumbrada pero ya estimable Julia Roberts monopolizará hoy el interés, si bien todo el elenco de actores, de una espontánea ductilidad, merece el aplauso.
Uno de los éxitos comerciales más sorprendentes de estos últimos años. En realidad, se trata del cuento del patito feo. Y no menos superficial, con no menores dosis de moralina.
Bajo su capa de comedia ligera, Rohmer examina a sus personajes con un profundo conocimiento y comprensión de sus contradicciones y dudas eternas. Antológicos protagonistas.
Pura libertad creativa con Ana Torrent y Lola Dueñas. Víctor Iriarte dirige magistralmente a las dos actrices en esta película que va más allá de la denuncia, toda una obra experimental.
Es imposible no sentir simpatía por el cine de Gerardo Olivares. Esta película se presenta de forma despojada y fresca, sin excesivas pretensiones ni complicaciones.
Es entrañable redescubrir "Nacida libre" en "Mia y el león blanco". Esta película es sencilla y modesta, careciendo de la profundidad que se esperaría, pero cumple con sus objetivos de manera digna.
Verismo y vivacidad se entrelazan con una altísima tensión, especialmente en el clímax final que resulta asfixiante. La cámara se mantiene en un constante estado de nerviosismo, lo que genera una atmósfera intensa. Además, se presenta un prudente destierro de la infección sentimental, que solo se manifiesta en el personaje principal.
Aunque le falta un poco de temperamento visual, está realizada con elegancia y evita caer en excesos sentimentales. La fuerza del filme recae en un Malkovich impresionante.
Zemeckis muestra una gran capacidad narrativa como director, sin embargo, se ve influenciado por la corrección política en un desenlace que contradice todo lo que habíamos presenciado.