Ésta es una comedia desmadrada que tiene muy claro el público al que va dirigida: los fans de Supersalidos y Superfumados. El despropósito se manifiesta en varios niveles, desde lo más deficiente hasta momentos realmente divertidos, incluyendo una media docena de pasajes hilarantes.
Una película sobria y algo rígida, que transmite tristeza y carece de originalidad. Sin embargo, los actores logran aportar verdad y humanidad a sus oscuros contornos.
Algunos diálogos y situaciones son ingeniosos, pero el conjunto está tan presidido por las ganas de gustar, por el buen rollo y la epidermis, que acaba dando grima.
La historia se repite sin cesar, agotando la trama rápidamente y careciendo de la chispa necesaria. Los personajes no logran tener profundidad ni relevancia.
Lastrada parcialmente por su vertiente de obvio panfleto, la película cautiva por la mirada que Goupil aplica a los pequeños protagonistas, que es sensible, sin pretensiones y en ocasiones recuerda a la obra de Truffaut.
Título mítico del séptimo arte, con una calidad extraordinaria que Spielberg ha demostrado en varias ocasiones. 'ET' no solo es una fantasía utópica, es el reflejo de su propio sueño. Sin duda, una obra maestra.
Narra la plaga zombi apocalíptica presentada en 'Train to Busan' (2016), pero Yeon Sang-ho logra infundirle un tono más oscuro, cínico y desencantado, alejándose de la exuberancia previa.
Gore carpetovetónico. Una sátira feroz que ofrece una fiesta ininterrumpida; es muy imaginativa y está trabajada a conciencia, prestando atención hasta al más mínimo detalle del plano.