El filme tiene un gran potencial para generar una reflexión sobre la espiritualidad, pero falla al intentar transmitir la profundidad de lo inefable tanto en su narrativa como en su estética visual.
El evidente contraste entre lo sagrado y el dance revela las falencias de la película, mostrando que Kahn depende de referencias externas para compensar su falta de riqueza en el lenguaje.
Película áspera, extraña y hermosísima que parece situarse fuera del tiempo. Un valioso ejemplo de cine espiritual formulado no a partir de la convicción dogmática, sino de la incertidumbre, la duda civilizada y un profundo desencanto.
Una plataforma para plantear pertinentes preguntas acerca de un Jesucristo que quizá nunca había sido en la pantalla tan áspero, desamparado, hostil, desdivinizado y problemático como aquí lo encarna Joel West.
Volach maneja con habilidad y gracia los momentos impactantes de su obra, evitando caer en excesos melodramáticos. En ocasiones, el director adopta el tono opresivo y repetitivo del rabino que se convierte en el foco de su crítica.
Muerte (creativa) en Venecia. Un producto confeccionado a la medida de su estrella, el giro final más idiota que ha acuñado el cine norteamericano de la temporada.
La percepción de que Aster se siente algo deslumbrado por su propia relevancia es evidente. En esencia, esta obra es un clásico del terror que ha sido revestido de una postmodernidad que se siente más superficial que verdadera.
En pantalla, algunos relatos se presentan distorsionados. Pons organiza su película en tres secciones. La tercera conclusión integra todos los elementos, creando así la pieza más sólida de un rompecabezas desigual.
Sobrecarga emocional, barroquismo en las formas y un avasallador sentido del star-system. Es difícil que el público ganado de antemano se sienta decepcionado. No obstante, la caligrafía visual del director plantea más de un problema, eso sí, estimulante.
La secuencia de tortura, tan debatida, podría eclipsar los aspectos realmente importantes de la escena. Este es el verdadero tema y significado profundo de esta notable película: cómo el horror se ha convertido en parte de la vida cotidiana.
Tan peculiar y cautivadora como valiosa, la película brinda a Ray Winstone la oportunidad de interpretar un rol complejo y memorable. No se dejen engañar por lo que sugiere el cartel; Al límite es una agradable sorpresa.
Cavayé no logra que el ímpetu del film y la habilidad en la dirección superen su premisa. Sin embargo, su sinceridad y habilidad para construir personajes mediante la acción son aspectos poco comunes en la actualidad.
Pararse a pensar lo que habría hecho Lubitsch con los papeles que cada irrupción del ministro levanta por los aires sólo acrecienta la decepción. Y la subtrama de los inmigrantes (...) es pura ortopedia narrativa.
Tanto el primer documental de Longoria, como su segundo proyecto, definen su esencia y valor a través de una aproximación creativa y significativa que aborda lo que se considera su fracaso.
Enérgicos despliegues de estilo no ocultan que, tras 'Diana', no hay un convincente retrato de personaje, sino tan sólo una fantasía masculina harto cuestionable.
Lo que inicialmente parecía una fórmula exitosa termina revelando su desgaste o un enfoque algo confuso. Surge la pregunta sobre si el director y coguionista, Alonso, realmente tiene una idea clara del tema que desea abordar.