Un descomunal juego de ingenio, algo que, a primera vista, parece desnudísimo para ir, poco a poco, revelándose como una intrincada y sibilina construcción.
Sobresaliente retrato del personaje que encarna Paulina García y modesta mirada a los provisionales momentos de plenitud que, en ocasiones, proporciona el azar.
La tensión se mantiene constante a lo largo de la película, lo que sugiere que Fede Álvarez es un director que va más allá de tener solo una identidad visual impactante.
Un emocionante thriller de robo bancario que evita caer en clichés. La habilidad de Rodrigo Grande para sostener la tensión y captar la atención del espectador compensa con creces cualquier exceso en la narrativa.
'Atraco en familia' no busca ser original, pero su enfoque modesto en la precisión es apreciable. Con un montaje que a veces acelera en la mesa de mezclas, la película transmite un encantador aire retro.
Una obra de grandes proporciones, con una sofisticación notable en la manipulación de las formas, cuyo objetivo es ofrecer el recital de tecno-porno más impactante que se haya visto.
Incluso el talento innegable de Michael Sheen parece diluirse, convirtiéndose en un actor de poca monta. Sin embargo, la película avanza con un ritmo tan frenético y lleno de locuras que es prácticamente imposible no sentirse entretenido.
Esta obra se expresa de manera única y se adentra en el rechazo de cualquier intento de realismo, destacando un curioso sentido del humor que se refleja en varias de sus escenas.
Es un buen 'blockbuster' de acción, pero llama la atención que sea tan frío. Más tradicionalista que renovador, tanto a nivel estético como narrativo, McQuarrie logra un resultado cumplidor, aunque no deja una impresión sorprendente.
Vaughn y Jane Goldman logran superar varias de las falencias que presentaba la película anterior. Asimismo, el estilo visual muestra una mayor fluidez.
Cumple con el reto de ser una superproducción de acción irreprochable, en la que se equilibran las siempre hiperbólicas escenas de acción con unas someras notas de humor y con unos trazos emocionales.
La secuela intenta enriquecer la historia original al modificar el escenario y las dinámicas del relato. Sin embargo, el atractivo de estas innovaciones se desvanece rápidamente, ya que el resto se convierte en una sucesión de acción predecible.
Sádico ejercicio de terror agorafóbico. Roth tiene la extraña habilidad de lograr que sus golpes bajos dejen en el aire ecos estimulantes: carne y sangre están al servicio de un nihilismo con mordiente, ajeno a toda idiotez.
Un relato en tres tiempos y desarrollado en dos universos comunicantes que habla, en clave acusadamente personal, del poder transformador de la fe. Un mensaje cifrado en una poética de alcance universal.
Kervern y Delépine se destacan como los únicos exponentes europeos de una comedia incisiva y provocativa, llena de un tono ideológico desafiante. La película está repleta de instantes memorables.
Lo peor ocurre cuando Niccol hace hincapié en lo que ya era evidente. Esto provoca que el proyecto colapse, y la exagerada sobreactuación de su justificación política acaba afectando negativamente a la obra en su totalidad.
'Focus' es un despliegue visual impactante. Resulta efectiva en su narrativa, aunque carece de profundidades y matices que inviten a una reflexión posterior. Su eficacia radica en que cumple su propósito, aunque solo se disfruta verdaderamente en una sola ocasión.