'I am your father' destaca por la misma cualidad que criticó a Prowse: su elocuencia y claridad. Tiene la habilidad de narrar los acontecimientos de manera efectiva. Sin embargo, el documental peca al otorgar un protagonismo innecesario a uno de sus coautores.
El prólogo presenta una gran expectativa, sin embargo, la película se mueve entre una estética extravagante y una exageración que se sostiene en los temas del miedo y la voluntad.
Una obra de terror que se destaca por su enfoque minimalista y casi abstracto, ofreciendo una reflexión sutil sobre la banalidad de la violencia en la actualidad. Además, demuestra una ejecución técnica impecable y un gran manejo del lenguaje visual.
Pesadilla egomaníaca y paranoica sobre la psicopatología de la fama. Es el 'Ocho y medio' de Kitano, así como su 'Mulholland Drive'. Un ejercicio de autoinmolación de alguien que ha perdido la estima por sí mismo, pero no logra zafarse de su propia genialidad.
La película no parece tener más objetivo que relanzar una marca clásica en la industria. Deja en el aire una inquietante pregunta: ¿Branagh ha decidido adentrarse definitivamente en el mundo de los grandes blockbusters?
Es un chiste. Cuando la trama llega a su anunciada escenificación de un atentado: de golpe, el espectador se ve instalado en los territorios de 'Mortadelo y Filemón'.
No se trata de una obra maestra ni puede compararse a 'Sympathy for Mr. Vengeance' u 'Old Boy', pero definitivamente es un trabajo distintivo del autor. Presenta una clara abstracción, sin buscar el realismo, enfocándose en la habilidad de sus formalidades estilísticas.
Despliega, en su primer tramo, una palpable capacidad para mantener la atención del espectador. Más adelante, no tardan en aparecer los trucos de trilero que sobrecargan innecesariamente el relato hasta llevarlo a extremos ridículos.
Una obra destacada que impacta profundamente en la esencia de nuestro tiempo. Al igual que toda gran comedia, presenta un sabor dulce pero con un matiz amargo.
Logra una delicada fusión entre la silenciosa elocuencia de su protagonista, Zoe Heran, y el lenguaje sensorial empleado por Sciamma, capaz de transmitir todos los desvelos de ese cuerpo.
Una propuesta única. La trama de un inesperado sacrificio de un padre, bajo la dirección de Mañas, se transforma en una narrativa que va más allá de su impactante premisa.
Poderosa y enigmática, a veces agresiva. Su estilo visual denota un verdadero virtuoso. Incluso aquellos que no aprecien esta película, nunca podrán olvidarla.
Este filme presenta conexiones familiares con 'Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas' y 'Le quattro volte', pero no logra establecer una identidad tan única y contundente.
La conexión entre la representación y la vida presente en Douglas Sirk, John Cassavetes, Ingmar Bergman y Pedro Almodóvar se refleja aquí de manera efectiva.
Tuneo para consumidores masculinos onda geek del neorromance teen acuñado por Stephenie Meyer: un 'Crepúsculo' para quienes llegaron tarde a 'Expediente X'. El clímax final tiene, por lo menos, nervio y energía.
Este documental es una obra que todo espectador debería experimentar. Tenerlo disponible en la cartelera es un verdadero privilegio, dada su singular y extraordinaria naturaleza.